RÍO GRANDE – La gobernadora Jenniffer González rechazó este sábado las expresiones del comisionado residente Pablo José Hernández, quien había señalado que las gestiones en la capital federal, incluyendo el cabildeo para asegurar las asignaciones a largo plazo del programa Medicaid, estaban siendo obstaculizadas por divisiones internas del Partido Nuevo Progresista (PNP).
González afirmó que las diferencias con el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, no interfieren con el trabajo del gobierno ni con los esfuerzos en Washington. A su juicio, las expresiones de Hernández responden a un interés meramente político y no a la realidad del proceso administrativo.
La mandataria insistió en que su administración mantiene comunicación constante con las autoridades federales y que los fondos de salud son una prioridad para Puerto Rico. También criticó que se intente vincular la política partidista del PNP con los temas de política pública que se atienden en la capital federal.
Pablo José Hernández, por su parte, había argumentado que las pugnas internas de la colectividad podrían debilitar el cabildeo a favor de la isla ante el Congreso estadounidense. La gobernadora respondió que esas alegaciones son una distracción y que su enfoque sigue siendo la gestión directa en favor de los residentes de Puerto Rico.




