Los Padres de San Diego llegaron a un acuerdo para vender el control del equipo a un grupo de inversionistas encabezado por el puertorriqueño José E. Feliciano y su esposa Kwanza Jones. La familia del difunto propietario, Peter Seidler, anunció la transacción, que aún requiere la aprobación de las Grandes Ligas de Béisbol.
El acuerdo, concretado el mes pasado, valoró a la franquicia en 3,900 millones de dólares, un récord para la MLB. Los Padres no revelaron detalles sobre los demás miembros del grupo inversor ni el monto final de la compra.
“Los Padres son más que un equipo de béisbol; son una fuerza unificadora en San Diego, arraigada en la comunidad, la conexión y el sentido de pertenencia”, expresaron Jones y Feliciano en un comunicado. Aseguraron sentirse honrados de liderar esta nueva etapa y comprometidos con la comunidad. “Vemos ese mismo espíritu en este equipo y sus aficionados, y sabemos lo que se necesita para ganar. Estamos comprometidos a escuchar, construir y ganarnos la confianza de San Diego”, añadieron.
La pareja destacó que su propósito va más allá del deporte: “Esto se trata de potenciar el orgullo, la energía y la conexión que definen a los Padres, invertir en la comunidad y asegurar que este equipo perdure por generaciones. Estamos comprometidos con el objetivo de traer un campeonato de la Serie Mundial a San Diego”.
John Seidler, hermano de Peter y actual presidente de los Padres, respaldó la transición: “Cuando asumí el control, mi objetivo era seguir construyendo sobre nuestros éxitos en busca de un campeonato. Al pasar el testigo a Kwanza y José, lo hago con plena confianza en que comparten esa visión y el compromiso con San Diego”.
Peter Seidler se había unido al grupo propietario en 2012 y, con su liderazgo, los Padres se convirtieron en uno de los equipos más apoyados de la liga. Su respaldo financiero permitió armar un plantel competitivo que alcanzó los playoffs en cuatro de las últimas seis temporadas. Actualmente, el equipo de AJ Preller ocupa el segundo lugar en la División Oeste de la Liga Nacional.
Feliciano y Jones comenzaron su nueva etapa asistiendo a la serie internacional de los Padres en Ciudad de México, junto al director ejecutivo Erik Greupner. Con esta adquisición, Feliciano se convierte en el segundo propietario latino en el béisbol de las Grandes Ligas, junto a Arte Moreno, dueño de los Angels de Los Ángeles. Actualmente, los peloteros latinos e hispanos representan cerca del 30% de los jugadores de la MLB.




