La Habana — La Feria Internacional del Libro de La Habana, uno de los eventos culturales más importantes de Cuba, no comenzó este jueves como estaba previsto. Según el Instituto Cubano del Libro, la cita “se pospone como consecuencia de la situación extraordinaria que vive el país”. No se ha anunciado una nueva fecha.
La suspensión forma parte del plan de contingencia implementado por el gobierno para enfrentar la escasez de petróleo importado. La isla produce solo un tercio de su demanda energética y ha debido restringir severamente la venta de combustible, reducir servicios hospitalarios y de transporte, y establecer horarios limitados en oficinas y universidades.
La feria, que debía extenderse hasta el 22 de febrero con Rusia como país invitado, no se cancelaba desde 2021, durante la pandemia de la Covid-19. Este año, la aguda crisis energética provocada por el bloqueo petrolero de Estados Unidos ha paralizado múltiples actividades culturales y científicas.
Washington cortó el envío de crudo venezolano a Cuba el 3 de enero, tras la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y el 29 de ese mes ordenó imponer aranceles a cualquier entidad que suministrara combustible a la isla. Desde entonces, se han agravado los apagones, el transporte público y la recolección de basura en La Habana.
El experto cubano Jorge Piñón, del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, advirtió a la agencia EFE que, si no llegan nuevos cargamentos de petróleo, Cuba podría entrar en una “grave crisis” en marzo.




