El presidente Donald Trump resultó ileso la noche del sábado luego de que una persona presuntamente disparara un arma durante la cena anual de corresponsales de la Casa Blanca, celebrada en el hotel Washington Hilton en Washington, D.C. Según informó el propio Trump en su red social Truth Social, el sospechoso fue arrestado.
El Servicio Secreto de Estados Unidos y otras agencias de seguridad respondieron de inmediato, rodeando el salón de banquetes y ordenando a los cientos de invitados que se agacharan bajo las mesas mientras se evacuaba el lugar. Testigos relataron haber escuchado entre cinco y ocho disparos. Miembros de la Guardia Nacional fueron desplegados y se estableció un fuerte perímetro de seguridad. No se reportaron heridos.
“Ha sido una velada interesante en D.C. El Servicio Secreto y las autoridades realizaron una labor fantástica. Actuaron de inmediato y con valor. El tirador fue arrestado”, escribió Trump en su mensaje, donde añadió que recomendó continuar con el evento, pero que la decisión final la tomarían las autoridades.
Entre los asistentes se encontraban el vicepresidente JD Vance, el secretario de Defensa Pete Hegseth y el secretario de Estado Marco Rubio. Esta era la primera cena de corresponsales a la que Trump asistía como presidente, un evento que suele reunir a periodistas, funcionarios y figuras del entretenimiento.
El incidente interrumpió una noche que ya generaba atención mediática, no solo por el regreso de Trump al evento, sino también por los debates acerca de la relación entre periodistas y la administración presidencial. Históricamente, la cena se ha presentado como una celebración de la libertad de expresión, aunque también ha sido objeto de críticas por la cercanía entre prensa y poder.
La presidenta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA), Weijia Jiang, destacó antes del suceso que la organización “lucha por todas las formas de prensa que están al servicio del pueblo estadounidense”.
En los alrededores del hotel se concentraron manifestantes, algunos con mensajes críticos hacia los medios y la administración. Dentro del evento, se esperaba la actuación del mentalista Oz Pearlman y la entrega de premios al periodismo destacado. Pese al incidente, Trump reiteró en su mensaje que “la velada será muy distinta a lo que se planificó”, dejando abierta la posibilidad de reprogramar el encuentro.




