El presidente estadounidense, Donald Trump, se burló este martes del modo en que el depuesto líder venezolano Nicolás Maduro bailaba mientras enfrentaba la presión de Washington. Durante un discurso ante congresistas republicanos en el Centro Kennedy, Trump afirmó entre risas que Maduro “intenta imitarle”, para luego añadir: “Es un tipo violento. Se sube al escenario e intenta imitar un poco mi baile. Pero él es violento y ha matado a millones de personas”.
Según el New York Times, los bailes recientes del dirigente venezolano, acompañados de mensajes como “no war; yes peace” o “no crazy war”, irritaron a algunos asesores del mandatario estadounidense. Esa situación, de acuerdo con el medio, habría precipitado la decisión de autorizar la operación militar que culminó con la captura de Maduro en Caracas durante la madrugada del viernes al sábado.
Algunos de los allegados a Trump interpretaron las apariciones públicas bailando del líder venezolano como una burla directa ante las exigencias de que renunciara al poder.
Trump también comparó el estilo de Maduro con su propio baile, escenas que se popularizaron cuando el presidente estadounidense se movió al ritmo de la música en actos de campaña y en la ceremonia del sorteo del Mundial de Fútbol en diciembre pasado.
En los meses finales de 2025, cuando aumentaban las tensiones entre Caracas y Washington, Maduro protagonizó varios actos desde el Palacio de Miraflores y en marchas oficiales, donde animó a sus seguidores con versiones musicales de sus discursos e incluso llegó a dedicar a los estadounidenses un fragmento del tema “Imagine” de John Lennon.
Trump defendió la incursión militar en Venezuela y reiteró sus acusaciones contra Maduro, a quien calificó de “hombre violento” que habría dirigido “una cámara de tortura en el centro de Caracas”. Según el presidente, ese lugar “ahora está siendo clausurado, pero ha torturado a gente”.
Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon el lunes no culpables de todos los cargos en su primera comparecencia ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York, después de pasar 48 horas bajo custodia desde su captura en Caracas.




