En una conferencia de prensa convocada de forma sorpresiva en el Coliseo Roberto Clemente, la gerencia de los Cangrejeros de Santurce del Baloncesto Superior Nacional reafirmó su total confianza en el dirigente Nelson Colón, su cuerpo técnico y el grupo de jugadores, pese a la reciente cadena de derrotas.
El gerente general, Édgar Padilla, leyó un comunicado en el que afirmó que no habrá cambios inmediatos y pidió calma a la fanaticada, que ha visto al equipo perder tres partidos consecutivos —y seis de los últimos siete— incluyendo caídas ante los Piratas de Quebradillas y los Vaqueros de Bayamón. “Queremos dejar establecida nuestra confianza absoluta en el equipo y en el cuerpo técnico”, expresó.
Padilla reconoció que el rendimiento no ha estado a la altura de las expectativas, pero insistió en que enfrentan la situación con responsabilidad. También aclaró que el equipo se mantiene en evaluación constante y que, aunque los refuerzos podrían cambiarse más adelante, aún es temprano para tomar decisiones.
El gerente defendió el trabajo de Malik Beasley, quien promedia 13 puntos por juego en sus últimos encuentros, y recordó que es un jugador probado en la NBA que todavía se ajusta al ritmo del BSN. “Es humano”, señaló con empatía.
Con marca de 5-8, los Cangrejeros ocupan el sexto lugar del Grupo A, liderado por los Vaqueros de Bayamón (9-6). Padilla insistió en que aún hay espacio para reaccionar. “Con un par de victorias volvemos a estar en la pelea”, dijo sobre el próximo duelo ante los Osos de Manatí, que llegan con dos triunfos al hilo.
El ejecutivo identificó la defensa como el área más urgente de mejora. “Nos están anotando alrededor de 100 puntos por juego y somos uno de los equipos que más puntos permiten en la primera mitad”, indicó, al tiempo que prometió ajustes. Cuando se le preguntó si el equipo estaba desbalanceado, rechazó esa percepción: “Tenemos plena confianza en el grupo. Son jugadores probados, con experiencia de campeonato y profundidad, que se complementan bien.”
Padilla concluyó que los altibajos son parte del proceso natural de un conjunto con mucho talento. “A veces, con la mejor intención, las cosas no salen como uno espera. Lo importante es hacer los ajustes. Confiamos en que poco a poco podamos encarrilar la temporada”, finalizó.




