Dubái, Emiratos Árabes Unidos — La moneda de Irán, el rial, cayó este miércoles a un mínimo histórico, golpeada por el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos que agrava la ya frágil economía iraní en medio de un alto el fuego precario.
Expertos advierten que la depreciación podría intensificar la inflación en un país dependiente de las importaciones de alimentos, medicinas y productos electrónicos, cuyos precios están directamente ligados al dólar. El bloqueo ha recortado una fuente vital de ingresos para el gobierno iraní, al detener e interceptar exportaciones de petróleo, mientras las autoridades apuestan a la resistencia de una economía habituada a las sanciones internacionales.
Cuatro semanas después del alto el fuego, Washington y Teherán permanecen enfrentados por el control del estrecho de Ormuz, ruta por la que transita una quinta parte del petróleo y gas mundial. El cierre parcial del paso ha elevado los precios globales de alimentos y combustibles, mientras decenas de países reclaman su reapertura para evitar mayores daños humanitarios y económicos.
En medio de la crisis, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó una propuesta iraní para reabrir el estrecho a cambio del levantamiento del bloqueo. “El bloqueo es algo más efectivo que los bombardeos, y va a ser peor para ellos. No pueden tener un arma nuclear”, dijo Trump a Axios. La propuesta iraní buscaba posponer las discusiones sobre su programa nuclear, uno de los principales puntos que llevaron a Estados Unidos e Israel a iniciar la guerra el 28 de febrero.
Por su parte, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, aseguró que su gobierno mantiene los esfuerzos diplomáticos para calmar las tensiones entre ambos países, tras una primera ronda de conversaciones celebrada el 11 de abril.
Un alto funcionario de defensa estadounidense informó al Congreso que el país ha gastado aproximadamente 25,000 millones de dólares en la guerra con Irán, principalmente en municiones y operaciones, según detalló Jules Hurst III, subsecretario interino de temas financieros sobre la guerra, ante la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes.
La moneda iraní, que se había mantenido estable durante las primeras semanas del conflicto por la reducción del comercio exterior, comenzó a caer bruscamente esta semana, alcanzando un mínimo histórico de 1.8 millones de riales por dólar. Este nuevo colapso ocurre apenas meses después de una crisis cambiaria que provocó protestas en enero, reflejo de la frustración por el alza en los precios y la incertidumbre económica.
La inflación crónica, la desigualdad entre el tipo de cambio oficial y el del mercado abierto, y el aumento de los precios de bienes básicos —como leche, pan, arroz y aceite— tensionan aún más a las familias iraníes. Economistas advierten que esta caída del rial agravará el costo de vida, impulsada por la escasez de suministros, los mayores costos de transporte y el impacto persistente del bloqueo de Estados Unidos.




