La secretaria del Departamento de la Familia, Suzanne Roig Fuertes, rehusó este jueves identificar a la persona conocida como “Baby” ni explicar el tipo de vínculo que mantenía con ella. La funcionaria enfrenta señalamientos por, presuntamente, haber compartido información confidencial sobre la contratación de una empresa a la que favoreció en 2021, cuando dirigía la División de Servicios a Personas con Discapacidad Intelectual del Departamento de Salud.
“Ese documento fue parte de los materiales que han sido evaluados. Ya el Departamento de Justicia se ha expresado con respecto a eso, así que nosotros continuamos enfocados”, dijo luego de participar en una vista pública en la Cámara de Representantes, donde se discutió el presupuesto de su agencia para el próximo año fiscal.
El correo electrónico en cuestión, según trascendió, contenía las condiciones que el Hogar Hacienda Don Luis habría establecido para asumir el cuidado de un participante de esa división. Roig Fuertes insistió en que ese documento formará parte de los distintos procesos de investigación y subrayó su respeto a las instituciones, a las que pidió espacio para cumplir con sus funciones.
La Oficina de Ética Gubernamental anunció el lunes que investigará a Roig Fuertes por posibles violaciones a la Ley de Ética Gubernamental, tras alegarse que promovió un contrato de $60,000 mensuales con el mencionado hogar, condicionando la adjudicación a la subcontratación de One Source Investigations, compañía vinculada a un allegado suyo.
Además, existe un referido al Departamento de Justicia por posible perjurio. El portavoz del Partido Popular Democrático en el Senado, Luis Javier Hernández, manifestó que Roig Fuertes habría mentido durante su proceso de confirmación al negar que hubiese alguna investigación en su contra, cuando ya desde 2022 enfrentaba una pesquisa.
La funcionaria había sido referida a Justicia por el entonces secretario de Salud, Carlos Mellado, por su posible participación en la adjudicación del contrato, expediente que incluía una declaración jurada firmada por ella misma. Este jueves, al ser abordada por la prensa, insistió en que desconocía la existencia de una investigación en ese momento. “Yo no contraté un abogado, fui a una cita para conversar. Nadie me notificó formal ni informalmente que había una investigación”, aseguró.
En un breve intercambio de unos cinco minutos, añadió que ha firmado otras declaraciones juradas “que no han sido objeto de investigación”, y descartó renunciar. “Suzanne Roig no tenía ningún poder. Suzanne Roig facilitaba procesos, como se hace en otros escenarios”, expresó.
Ante la posibilidad de que Justicia reabra el caso que había archivado, como adelantó la secretaria Lourdes Gómez en una entrevista con Telemundo, Roig Fuertes dijo tener la conciencia tranquila.




