Nacido en la disidencia y tras años de mantener un perfil bajo, Mojtaba Jameneí ha salido a la luz para convertirse en el nuevo líder supremo de la República Islámica de Irán, cargo que hereda de su padre, Alí Jameneí. El clérigo de 56 años sobrevivió al ataque del 28 de febrero atribuido a Israel y Estados Unidos, en el que murieron su padre, su madre Mansureh Joyasteh Bagerzadeh y su esposa Zahra Haddad Adel.
Desde hace tiempo su apariciones públicas eran mínimas, y nunca ocupó cargos electos ni oficiales. Sin embargo, trabajó durante años en la oficina de su padre en Teherán, donde su influencia era tal que en círculos iraníes lo apodaban “el mini líder supremo”. Los cables diplomáticos de WikiLeaks de 2008 lo describían como “el poder detrás de las túnicas” y “un gestor capaz y enérgico”.
Jameneí mantiene estrechos vínculos con la Guardia Revolucionaria, el cuerpo militar más poderoso del país, y con su milicia Basij, encargada, entre otras tareas, de reprimir las protestas internas. Ahora, como líder supremo, concentra la autoridad política más alta en Irán, con facultades para definir las políticas generales y designar los principales cargos del Estado, incluidos los mandos militares.
Nació en septiembre de 1969 en la ciudad sagrada de Mashad, cuando su padre aún formaba parte de la disidencia contra el sha Mohammad Reza Pahlaví. Estudió en Qom, centro de formación religiosa chií, y ostenta el título de hoyatoleslam, rango clerical inferior al de ayatolá. A los 17 años participó en la guerra entre Irán e Irak (1980-1988), un conflicto que marcó a toda una generación de dirigentes iraníes.
En la trastienda del poder, se le atribuye haber trabajado para asegurar la victoria del entonces presidente Mahmoud Ahmadinejad en las elecciones de 2009, cuestionadas por los reformistas como fraudulentas. También se le señala como figura influyente en la represión de las protestas “mujer, vida, libertad”, desencadenadas tras la muerte de Mahsa Amini bajo custodia policial por no portar correctamente el velo islámico. Aquellas manifestaciones fueron duramente reprimidas, dejando al menos 500 muertos.
En noviembre de 2019, el gobierno de Donald Trump lo incluyó entre nueve colaboradores del ayatolá Jameneí sancionados por “políticas desestabilizadoras”, y lo relacionó con ejecuciones extrajudiciales y con el atentado de 1994 contra la AMIA en Argentina, que causó 85 víctimas.
Mojtaba Jameneí se casó en 2004 con Zahra Haddad Adel, hija de Gholam-Ali Haddad Adel, expresidente del Parlamento iraní (2004-2008), con quien tuvo tres hijos.




