El líder supremo de Irán, ayatolá Moytabá Jamenei, declaró que la República Islámica protegerá sus “capacidades nucleares y de misiles”, pese a los intentos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de limitar su alcance mediante ataques aéreos y bloqueos en el golfo Pérsico.
En un mensaje televisado, Jamenei aseguró que “el único lugar al que pertenecen los estadounidenses en el golfo Pérsico es en el fondo de sus aguas” y que se está escribiendo un “nuevo capítulo” en la historia regional. No ha aparecido en público desde que asumió el poder tras la muerte de su padre, el ayatolá Ali Jamenei, durante los primeros ataques de la guerra.
Las declaraciones se producen en medio del deterioro económico iraní y del bloqueo naval estadounidense que asfixia la industria petrolera. Irán mantiene bajo su control el estrecho de Ormuz, paso vital para cerca del 20% del crudo mundial, lo que elevó el precio del barril Brent a 126 dólares.
La presión sobre Washington aumenta mientras Trump propone un plan para reabrir el estrecho junto a sus aliados y mantener simultáneamente el bloqueo de los puertos iraníes. Según un alto funcionario, se trata de “imponer mayores costos” a Teherán y forzarlo a permitir el libre flujo energético.
El bloqueo busca privar a Irán de ingresos petroleros, acorralándolo económicamente. El país ha ofrecido posponer las negociaciones sobre su programa nuclear, que, según Trump, es una amenaza de proliferación de armas atómicas. Teherán insiste en que sus desarrollos son de carácter pacífico, pese a enriquecer uranio al 60%.
Desde Pakistán, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Tahir Andrabi, indicó que Islamabad continúa facilitando conversaciones indirectas entre Washington y Teherán, aunque alentaría un contacto directo “en tiempo real”.
Durante el Día del Golfo Pérsico, Jamenei reiteró que los asuntos nucleares y misilísticos “no se negociarán”. Añadió que los 90 millones de iraníes “protegerán sus capacidades científicas y tecnológicas como sus propias aguas y tierra”.
El líder religioso llamó a Estados Unidos “el Gran Satán” y afirmó que los extranjeros no tienen cabida en el golfo Pérsico, salvo “en el fondo de sus aguas”. También advirtió que Teherán mantendrá el control del estrecho de Ormuz, donde, según informes, cobra hasta dos millones de dólares a buques por transitar.
Mientras tanto, la represión interna continúa. Las autoridades iraníes ejecutaron a Sasan Azadvar, de 21 años, acusado de atacar a agentes de policía durante las protestas de enero. Organizaciones de derechos humanos denuncian un aumento en las ejecuciones desde el inicio de la guerra. Volker Turk, alto comisionado de la ONU, informó que al menos 21 personas han sido ejecutadas, incluidos manifestantes, opositores y acusados de espionaje.
Activistas señalan que los juicios en Irán suelen ser a puerta cerrada, sin posibilidad de apelación, y advierten que más detenidos podrían correr el mismo destino.




