Florida culminará 2025 con un récord histórico de 19 ejecuciones, representando cerca del 40% de todas las penas capitales realizadas este año en Estados Unidos. La última ejecución está programada para este jueves en la Prisión Estatal de Florida, en Raiford, donde será ejecutado Frank Athen Walls, de 58 años, condenado en 1992 por el asesinato de una pareja en 1987.
La defensa de Walls había solicitado suspender la ejecución alegando problemas médicos que podrían aumentar su sufrimiento, pero el tribunal de apelaciones rechazó el recurso. La ejecución se realizará por inyección letal, el método más utilizado en el país.
En lo que va del año, Estados Unidos ha registrado 46 ejecuciones, de las cuales 19 se realizaron en Florida. Otros métodos empleados fueron el gas nitrógeno, aplicado en cinco casos en Alabama y Luisiana, y el pelotón de fusilamiento, utilizado en tres ejecuciones en Carolina del Sur.
El estado, gobernado por el republicano Ron DeSantis, ha mantenido un ritmo sostenido de ejecuciones tras flexibilizar las condiciones para aplicar la pena capital. Desde 2023, no se requiere unanimidad del jurado para dictar una sentencia de muerte: basta con ocho de los doce votos.
Florida supera así su propio récord de ocho ejecuciones anuales, alcanzado en 1984 y 2014. Actualmente, tiene 265 reclusos en el corredor de la muerte, siendo el segundo estado con más condenados, solo detrás de California, donde rige una moratoria desde 2019.
Con Walls, el total nacional ascenderá a 47 personas ejecutadas este año, aunque aún está pendiente un caso en Georgia. Alabama, Carolina del Sur y Texas comparten el segundo lugar en número de ejecuciones, con cinco cada uno.
Para 2026, se han programado trece nuevas penas de muerte: seis en Ohio, cuatro en Tennessee y tres en Texas, aunque se anticipa que la cifra aumentará conforme los gobernadores aprueben nuevas órdenes de ejecución.




