El Departamento de Educación proyecta una pérdida de 33,462 estudiantes en los próximos cuatro años, lo que reduciría la matrícula actual de 231,010 alumnos a niveles sin precedentes, según informó el secretario Eliezer Ramos Parés ante la Comisión de Hacienda de la Cámara de Representantes.
Para el año fiscal 2026-2027, se estima una matrícula de 221,800 alumnos, y para el 2029-2030 apenas 197,548, lo que representa una disminución total de 33,462 estudiantes. En el curso 2017-2018, la agencia servía a 346,096 estudiantes.
“Esta tendencia responde, en gran medida, a factores demográficos externos al sistema educativo, como la baja en la tasa de natalidad y los movimientos migratorios que ha experimentado Puerto Rico”, explicó Ramos Parés, durante la defensa del presupuesto de la agencia.
Actualmente, el sistema público opera 872 escuelas, 14 más que en el año escolar 2020-2021, incluyendo institutos y escuelas alianza. De ellas, 517 están bajo la Oficina para el Mejoramiento de las Escuelas Públicas y 325, bajo la Autoridad de Edificios Públicos.
El funcionario estimó en $4,665 millones el presupuesto consolidado solicitado para el año fiscal 2026-2027, cifra que sería $540 millones menor a la actual. De ese total, $3,586 millones provendrían de fondos estatales, lo que representa un aumento de $542 millones respecto al año anterior.
Ramos Parés enfatizó que la mayor parte de los recursos se destina a mantener servicios esenciales como transportación, comedores, enfermería, apoyo socioemocional, programas académicos y Educación Especial, donde se atienden 85,470 estudiantes. El presupuesto propuesto para ese programa asciende a $656.3 millones, frente a los $506.3 millones actuales.
El secretario reconoció los retos fiscales que enfrenta la agencia por el aumento en la nómina tras ajustes salariales financiados con fondos no recurrentes y la integración de cinco escuelas alianza. También admitió que las partidas actuales son insuficientes para cubrir servicios de transportación, seguridad y mantenimiento.
A preguntas de la representante Nelie Lebrón, del Partido Independentista Puertorriqueño, confirmó que no existe una partida específica para la compra o mantenimiento de tecnología. Estos gastos, por unos $35 millones, se cubren con fondos discrecionales, mientras el servicio de internet depende de fondos federales.
Ramos Parés indicó que el Plan de Clasificación y Retribución para empleados no docentes ya está ante la consideración de la Junta de Supervisión Fiscal y la Oficina de Gerencia y Presupuesto. “Este Plan de Clasificación y Retribución es una urgencia”, afirmó. De aprobarse, beneficiaría a 8,882 de los 11,912 empleados no docentes con un aumento promedio de $5,102 anuales.
Además, destacó los avances en la Carrera Magisterial, congelada desde 2017. Indicó que el 30 de agosto de 2025 se otorgaron ajustes salariales a 2,543 docentes activos por $17.3 millones, y que se sometió una solicitud para pagos retroactivos a 5,850 docentes, por $59 millones. “El objetivo no es solo saldar deudas históricas, sino asegurar la justa compensación de nuestros educadores”, aseguró.
Ramos Parés también reconoció la necesidad de atender la falta de estabilidad laboral de los asistentes de servicio educativo (T1) de Educación Especial. “Hay que ver si la nómina aguanta”, dijo, advirtiendo que sería un reto para el sistema reclutar 7,000 asistentes cada año sin un plan sostenible.




