Caracas – El primer vuelo comercial directo entre Estados Unidos y Venezuela en siete años aterrizará este jueves en la capital venezolana, reanudando las operaciones suspendidas desde 2019 por orden del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, debido a preocupaciones de seguridad.
El vuelo AA3599, operado por Envoy Air, filial de American Airlines, partió de Miami a las 10:16 a.m. y tiene prevista su llegada a Caracas tres horas más tarde, para luego regresar a Florida al caer la tarde. La aerolínea anunció también que a partir del 21 de mayo añadirá un segundo vuelo diario entre ambas ciudades.
La reanudación de conexiones aéreas se da luego de un giro diplomático entre Washington y Caracas. Estados Unidos había reabierto su embajada un mes atrás, tras el restablecimiento de plenas relaciones diplomáticas, y de la captura de Nicolás Maduro a principios de enero durante un operativo nocturno en su residencia en Caracas.
A finales de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que notificó a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, la decisión de abrir el espacio aéreo comercial sobre el país sudamericano. “Los ciudadanos estadounidenses podrán ir muy pronto a Venezuela, y estarán seguros allí”, afirmó entonces.
El restablecimiento de los vuelos directos marca la primera conexión sin escalas entre ambos países desde la ruptura de relaciones en 2019. Durante ese período, los pasajeros debieron depender de rutas a través de terceros países en América Latina.
La aerolínea destacó que el regreso de las operaciones permitirá a muchos venezolanos reencontrarse con familiares y explorar nuevas oportunidades comerciales. American Airlines fue la última compañía estadounidense en abandonar Venezuela en 2019, después de Delta y United Airlines, que suspendieron sus vuelos en 2017 en medio de la crisis política y la masiva migración de ciudadanos.
Nicolás Maduro, descrito por las autoridades estadounidenses como depuesto presidente de Venezuela, se encuentra bajo custodia en Nueva York y enfrenta cargos por narcoterrorismo que sirvieron de base para su captura y traslado a ese país.




