Menos de 24 horas después de que los Red Sox de Boston despidieran de forma sorpresiva al mánager boricua Alex Cora y a cinco miembros de su cuerpo técnico, el jugador Trevor Story aseguró que el futuro del equipo “se siente poco claro”.
“Está un poco en el aire cuál es la verdadera dirección. Son conversaciones que deben darse ahora y en adelante”, dijo Story, dos veces seleccionado al Juego de Estrellas, antes del triunfo del equipo por 5-3 sobre los Orioles de Baltimore.
Boston destituyó oficialmente a Cora el sábado por la noche tras un comienzo de 10-17 en su octava temporada al frente del club, luego de ser barrido por los Yankees de Nueva York en casa. Fue el primer despido de un dirigente de los Red Sox en plena temporada desde 2001.
El director de operaciones de béisbol, Craig Breslow, explicó que la decisión busca aprovechar los 135 juegos restantes en la campaña como una oportunidad para retomar el rumbo. “Todo se reduce a la confianza en los jugadores y en el grupo para lograr lo que nos propusimos”, afirmó el domingo.
Story, quien cursa la quinta temporada de un contrato de seis años y $140 millones, es una de las pocas figuras veteranas en un plantel cada vez más joven, tras las salidas de Mookie Betts, Chris Sale, Xander Bogaerts y Rafael Devers desde el campeonato obtenido bajo Cora en la Serie Mundial de 2018.
“Vine aquí para ganar y tener éxito”, comentó el pelotero de 33 años, que tiene promedio de .198 con dos jonrones y 17 carreras impulsadas. “El año pasado tuvimos un destello de eso, pero este año no arrancamos bien. Hay que aclarar la dirección”.
El domingo en la mañana, Breslow y el mánager interino Chad Tracy sostuvieron una reunión de unos ocho minutos con los jugadores, junto al propietario John Henry y el presidente del equipo Sam Kennedy. Los jugadores no tomaron la palabra. “Simplemente tiene que haber más conversaciones. No diría que fue satisfactorio”, apuntó Story.
El infielder aprovechó para elogiar a Cora: “Nos respaldó todos los días. Fue muy sincero con nosotros y recibió golpes por el equipo. Hizo todo lo que se le puede pedir a un mánager y más. Estoy muy agradecido de haber jugado para él. Uno de los mejores dirigentes del mundo no recibió una oportunidad justa”.
Por su parte, Roman Anthony, una de las jóvenes promesas del club, también reaccionó al despido. “Lo único que nos queda es jugar béisbol. Hay que enfocarse en eso, confiar en la organización. Tenemos chance de ganar muchos juegos. Hay que mirar hacia adelante”, dijo. Añadió que la noticia lo tomó por sorpresa: “Me quedé en shock. No llevo mucho tiempo en MLB, así que no había vivido eso. Te golpea, pero hay que seguir siendo profesional”.
Información de The Associated Press fue utilizada en esta historia.




