Providence— Las autoridades informaron que investigan una posible conexión entre el tiroteo masivo ocurrido el pasado fin de semana en la Universidad de Brown y el asesinato, dos días después, del profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) Nuno F.G. Loureiro, en un suburbio de Boston.
Tres personas con conocimiento del caso confirmaron la pesquisa bajo condición de anonimato. Dos de ellas señalaron que se ha identificado a una persona de interés vinculada al ataque en Brown, quien es buscada activamente por las autoridades.
El tiroteo en Brown dejó un saldo de dos estudiantes muertos y otros nueve heridos en un aula del edificio de ingeniería. El agresor logró escapar. A unos 80 kilómetros al norte, Loureiro, de 47 años y experto en energía de fusión, fue fatalmente baleado en su residencia en Brookline. Murió en el hospital al día siguiente.
El FBI indicó anteriormente no haber encontrado ninguna relación entre los dos casos. Sin embargo, nuevas pistas han abierto la posibilidad de un vínculo que continúa bajo investigación.
Ha pasado casi una semana desde el ataque en Brown, y la frustración en Providence crece ante la falta de arrestos. El fiscal general Peter Neronha instó a la calma y recordó que algunos casos requieren tiempo para resolverse. La policía ha pedido al público revisar grabaciones de video de la semana previa al ataque, sospechando que el agresor pudo haber inspeccionado el lugar con anticipación.
Videos difundidos por las autoridades muestran a una persona que coincide con la descripción del tirador, cubierta con mascarilla o girando el rostro para evitar cámaras. Aunque la Universidad Brown cuenta con 1,200 cámaras, el tiroteo ocurrió en una sección antigua del edificio de ingeniería sin cobertura visual. Los investigadores creen que el sospechoso utilizó una puerta lateral hacia una calle residencial para huir.
El alcalde de Providence, Brett Smiley, aseguró que la ciudad está haciendo “todo lo posible” para mantener la seguridad, aunque reconoció la incertidumbre que vive la comunidad.
Expertos como Katherine Schweit, exagente del FBI, señalaron que en ataques de alto perfil suele ser inusual que los agresores logren escapar, mientras que otros casos similares han demorado días en resolverse. Felipe Rodríguez, exdetective de Nueva York, observó que algunos tiradores aprenden tácticas de evasión basándose en casos anteriores.
Las autoridades describen al sospechoso como una persona robusta de aproximadamente 5’6” de altura. No hay evidencia que apunte a un objetivo específico.
Loureiro, quien dirigía el Centro de Ciencia del Plasma y Fusión del MIT desde 2024, era considerado un pionero en investigaciones sobre energías limpias. Originario de Viseu, Portugal, se doctoró en Londres antes de unirse al MIT en 2016. Sus colegas lo recordaron como un académico brillante y un líder compasivo. “Se destacó como mentor, amigo, maestro y colega”, expresó el profesor Dennis Whyte.
En una entrevista pasada, Loureiro expresó su convicción sobre el potencial transformador de su trabajo: “La energía de fusión cambiará el curso de la historia de la humanidad”.




