Dubái, Emiratos Árabes Unidos – Irán lanzó el martes nuevos ataques contra Israel y varios países árabes del golfo Pérsico, manteniendo la presión sobre una región ya sacudida por una guerra iniciada por Israel y Estados Unidos que ha elevado los precios del petróleo y afectado a la economía global.
Sirenas de alerta se activaron en Dubái y Bahréin durante la madrugada. En este último país, un edificio residencial fue alcanzado por un ataque iraní que mató a una mujer de 29 años e hirió a otras ocho personas. Arabia Saudí informó que destruyó dos drones sobre su región petrolera oriental, mientras que Kuwait aseguró que derribó seis.
En Jerusalén y Tel Aviv, los sistemas de defensa israelíes interceptaron misiles tras el aviso de un nuevo lanzamiento iraní. En la red X, el presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Qalibaf, declaró: “Definitivamente no estamos buscando un alto el fuego”, e instó a responder “con un puñetazo en la boca” a los agresores. Por su parte, el alto funcionario Ali Larijani amenazó al presidente estadounidense Donald Trump, diciendo que “Irán no teme tus amenazas vacías”.
Los bombardeos de Irán también se extendieron a infraestructura energética y al tránsito por el estrecho de Ormuz, vital para el comercio mundial de crudo. El petróleo Brent llegó a rozar los 120 dólares por barril antes de estabilizarse cerca de los 90 dólares, un aumento del 24% desde el inicio de la guerra el 28 de febrero.
El presidente estadounidense afirmó que esperaba una “breve excursión” para restar importancia a la duración del conflicto, mientras el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu prometió continuar los ataques. “Nuestro objetivo es lograr que el pueblo iraní se saque el yugo de la tiranía”, expresó.
Irán prácticamente ha bloqueado el paso de buques petroleros por el estrecho de Ormuz, donde ataques recientes a naves mercantes dejaron al menos siete marinos muertos. Ante la situación, el presidente de Aramco, Amin Nasser, indicó que los buques están siendo redirigidos hacia el mar Rojo. “Si esto dura mucho tiempo, tendrá un impacto serio en la economía mundial”, advirtió.
En otro frente, cinco jugadoras del equipo femenino de fútbol de Irán obtuvieron asilo en Australia tras negarse a cantar el himno nacional durante la Copa Asiática Femenina. El ministro de Asuntos Internos, Tony Burke, señaló que todas las integrantes del plantel recibieron la oferta de asilo.
La violencia también alcanzó Irak, donde un ataque aéreo mató a cinco milicianos de la 40ª Brigada de las Fuerzas de Movilización Popular en Kirkuk. Israel continuó, además, sus enfrentamientos con Hezbolá en Líbano, mientras exhortaba a los civiles del sur libanés a evacuar la zona.
Según cifras oficiales, desde el inicio de la guerra han muerto al menos 1,230 personas en Irán, 397 en Líbano y 11 en Israel. Siete miembros de las fuerzas armadas estadounidenses también han perdido la vida.




