El secretario de Salud, Víctor Ramos Otero, hizo este viernes un llamado a las organizaciones del Recinto de Ciencias Médicas (RCM) de la Universidad de Puerto Rico (UPR) que participarán en el paro de 48 horas convocado a partir del próximo lunes, para que protejan el acceso a los servicios de salud en las clínicas intramurales del campus.
“Hago un llamado directo y respetuoso a las uniones y organizaciones que han convocado a un paro en el RCM de la UPR para que reconsideren la inclusión de la clínica intramural en la acción planificada para el próximo lunes”, expresó Ramos Otero.
El funcionario recalcó que “la clínica intramural no es un salón de clases, es el punto de acceso a la salud para aproximadamente 800 pacientes citados con médicos especialistas y subespecialistas”. Añadió que muchos de ellos enfrentan enfermedades complejas —como diabetes, cáncer, y padecimientos cardiacos, neurológicos o renales— y que han esperado entre ocho y diez meses por una cita. Por ello, Ramos Otero solicitó formalmente que se permita al personal esencial acudir a trabajar para mantener las operaciones clínicas.
El llamado ocurre luego de que el miércoles, tras un pleno estudiantil, el presidente del Consejo General de Estudiantes (CGE) del RCM, Christian Rivera Cátala, anunciara que el paro iniciaría el lunes 4 de mayo de 2026 si la presidenta de la UPR, Zayira Jordán Conde, no presenta su renuncia antes del 1 de mayo. En su comunicación al estudiantado, Rivera Cátala aclaró que se dialogó para permitir acceso a las áreas clínicas del RCM sin afectar las citas programadas.
El CGE también convocó a una asamblea extraordinaria para el miércoles 6 de mayo a las 11:00 a.m., donde se discutirán los reclamos y propuestas de la comunidad estudiantil.
Por su parte, Jordán Conde, quien asumió funciones en julio de 2025, ha reiterado que no renunciará, pese a las presiones de distintos sectores de la comunidad universitaria y el paro en la mayoría de los recintos.
“Reconocemos el derecho de toda organización a expresarse y reclamar mejores condiciones. El diálogo es legítimo y necesario. Sin embargo, detener los servicios de la clínica intramural no abona nada al objetivo que persiguen las organizaciones convocantes y pone en riesgo la salud y la vida de cientos de puertorriqueños”, advirtió Ramos Otero. Según señaló, una cita perdida en este nivel de especialidad puede tardar hasta diez meses más en reprogramarse, lo que podría causar complicaciones graves para pacientes que esperan procedimientos médicos esenciales.




