Un gran jurado federal acusó a tres personas de operar un negocio ilegal de venta de armas de fuego entre Massachusetts y Puerto Rico. Según la Fiscalía federal, los sospechosos utilizaban el Servicio Postal de Estados Unidos para enviar las armas a la isla sin los permisos requeridos.
El jefe de la Fiscalía federal, William Stephen Muldrow, confirmó los cargos junto a los titulares de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), Jason Stankiewicz, y del Servicio de Inspección Postal (USPIS) en Miami, Bladismir Rojo.
Los acusados fueron identificados como José M. Ayala Rivera, su hermano materno Erick Osorio Rivera, y la esposa de este último, Bianca Vidal Vázquez Millán. De acuerdo con la acusación, entre octubre de 2024 y agosto de 2025, conspiraron para transportar y recibir en Puerto Rico armas adquiridas en Massachusetts, pese a no contar con licencias como importadores, fabricantes o distribuidores.
“El objetivo del esquema era utilizar el Servicio Postal de Estados Unidos para transferir y transportar de manera encubierta armas compradas fuera de Puerto Rico a personas residentes en la isla”, indicó la Fiscalía federal en un comunicado.
Según el pliego, Osorio Rivera y Vázquez Millán, residentes en Massachusetts, compraban las armas y las enviaban mediante el servicio Priority Mail, mientras Ayala Rivera las recibía y almacenaba en una residencia en Puerto Rico.
Cada acusado enfrenta un cargo de conspiración para recibir y transferir armas fuera del estado, y por enviarlas usando un transportista común sin la notificación escrita correspondiente. Además, Osorio Rivera y Vázquez Millán enfrentan un cargo adicional por enviar un arma sin notificar al transportista. De ser hallados culpables, podrían enfrentar hasta cinco años de prisión.
El caso está a cargo de los fiscales federales auxiliares Pedro Casablanca y Jeanette M. Collazo Ortiz, jefa de la Sección de Crímenes Violentos. La Fiscalía federal recordó que la acusación constituye una alegación y que todos los acusados se presumen inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad más allá de toda duda razonable.




