Washington – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso fijar el presupuesto de defensa para 2027 en $1,500 billones, más del 60% por encima del monto actual de $901,000 millones. Según explicó, la medida busca reforzar la seguridad nacional en medio de “tiempos problemáticos y peligrosos”.
El anuncio se produce pocos días después de que ordenara una operación militar que culminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, trasladado a Estados Unidos para enfrentar cargos de narcotráfico. Tropas estadounidenses mantienen una fuerte presencia en el mar Caribe.
Trump también ha reactivado su interés en que Estados Unidos tome el control de Groenlandia por motivos estratégicos y ha insinuado posibles acciones militares en Colombia. El secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que Cuba “está en problemas”.
En su red Truth Social, el mandatario escribió que el nuevo presupuesto permitiría crear “el Ejército de Ensueño” que protegerá al país “sin importar el enemigo”. Añadió que el plan se sustenta en el aumento de ingresos generado por los aranceles aplicados a aliados y adversarios desde su regreso al poder. En 2025, el gobierno recaudó $288,500 millones en aranceles y otros impuestos especiales, frente a $98,300 millones en 2024, según el Centro de Política Bipartidista.
El incremento, sin embargo, enfrenta oposición. Demócratas buscan mantener equilibrio entre el gasto de defensa y civil, mientras que republicanos preocupados por el déficit podrían objetar un alza de tal magnitud.
Paralelamente, Trump amenazó con terminar los contratos del Pentágono con Raytheon si la empresa no abandona las recompras de acciones y destina más recursos a ampliar su capacidad productiva de armamento. “O invierten más en plantas y equipos, o no harán más negocios con el Departamento de Guerra”, advirtió.
El presidente firmó además un decreto que ordena al Pentágono revisar a los contratistas que incumplen sus compromisos y aun así recompran acciones o reparten dividendos. El documento establecería que futuros acuerdos prohíban esas prácticas e impidan que las bonificaciones ejecutivas dependan de resultados financieros a corto plazo.
Trump ha criticado que compañías como Raytheon registren retrasos en entregas de equipos y sigan beneficiando a sus ejecutivos con altos salarios. Raytheon produce misiles Tomahawk, Javelin, Stinger y Sidewinder, así como motores de Pratt & Whitney para el caza F-35. Tras las declaraciones, las acciones de contratistas de defensa cayeron: Northrop Grumman bajó 5.5%, Lockheed Martin 4.8% y RTX Corp, matriz de Raytheon, 2.5%. La empresa no respondió de inmediato a solicitudes de comentario.




