Washington — El presidente Donald Trump afirmó el martes que “alguien de dentro” del régimen iraní podría ser la mejor opción para asumir el poder una vez concluida la campaña militar de Estados Unidos e Israel. Sin embargo, reconoció que “la mayoría de las personas que teníamos en mente están muertas”.
Trump, que días atrás había instado a los iraníes a “hacerse cargo de su gobierno” al finalizar los bombardeos, se distanció de la idea de que la guerra sirva como oportunidad para derrocar al sistema teocrático establecido desde 1979. Señaló que varios funcionarios iraníes que su administración consideraba como posibles líderes fallecieron durante la ofensiva que acabó con la vida del líder supremo Ali Jamenei y otros altos cargos.
En declaraciones desde la Oficina Oval, agregó que “ahora tenemos otro grupo que también puede estar muerto, según los informes. Muy pronto no vamos a conocer a nadie”. Al respecto, descartó a Reza Pahlavi, príncipe heredero del último sha de Irán, como figura viable para liderar el país. “Me parecería que alguien de dentro tal vez sería más apropiado”, dijo el mandatario.
Los comentarios surgieron mientras recibía al canciller alemán Friedrich Merz, su primer encuentro con un líder extranjero desde el inicio de la guerra. Trump advirtió que busca evitar que “alguien tan malo como el anterior” asuma el poder tras el conflicto.
La Casa Blanca intenta contener las críticas por haber lanzado una guerra que, según sus detractores, fue precipitada. De acuerdo con fuentes oficiales, la decisión se tomó tras el fracaso de las negociaciones encabezadas por Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes habían contemplado un posible acuerdo nuclear “Obama-plus”.
Trump también arremetió contra aliados europeos. Cuestionó al primer ministro británico Keir Starmer por su falta de apoyo a los ataques y anunció que “cortará todo el comercio con España” después de que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, negara el uso de bases españolas fuera del marco de la ONU.
Además, rechazó las versiones que atribuían la ofensiva a presiones de Israel, insistiendo en que fue una decisión autónoma. El Secretario de Estado Marco Rubio respaldó esa versión, agregando que la acción fue preventiva para evitar un mayor número de bajas.
Durante su reunión, Merz expresó el interés de Alemania en colaborar con Estados Unidos en la etapa posterior al conflicto. También alertó sobre el impacto económico del alza del petróleo y urgió a una pronta resolución de la guerra.
Trump reconoció que los precios del petróleo y el gas podrían mantenerse altos mientras duren las operaciones militares, pero confió en que “bajarán más que antes” al concluir el conflicto. Según la AAA, el precio promedio del galón de gasolina en Estados Unidos subió a $3.11 dólares tras la última jornada de ataques.




