Meses después de remodelar un pasillo del Ala Oeste en lo que denomina el Paseo Presidencial de la Fama, el presidente Donald Trump ha añadido placas con comentarios partidistas y juicios personales sobre sus antecesores, ampliando su influencia en la estética de la Casa Blanca y su interpretación de la historia.
Las placas incluyen desde una referencia a “Sleepy Joe” Biden hasta una pintura del ícono republicano Ronald Reagan como admirador de un joven Trump. El conjunto, redactado en un tono grandilocuente característico del mandatario, se presenta como un recorrido visual por los expresidentes de Estados Unidos. Según la Casa Blanca, muchos de los textos fueron escritos directamente por el propio Trump.
Una placa introductoria destaca que el Paseo fue “concebido, construido y dedicado por el presidente Donald J. Trump como homenaje a los anteriores presidentes, buenos, malos y en algún punto intermedio”.
La placa dedicada a Joe Biden repite afirmaciones falsas sobre las elecciones de 2020, señalando que el demócrata asumió el cargo “como resultado de las elecciones más corruptas de la historia”, y lo describe como “de lejos, el peor presidente de la historia de Estados Unidos”. Sobre Barack Obama, primer presidente negro del país, el texto lo califica como “una de las figuras políticas más divisivas de la historia de Estados Unidos”.
Otra placa, colocada bajo el retrato del ex presidente George W. Bush, aprueba la creación del Departamento de Seguridad Nacional, pero critica que “iniciara guerras en Afganistán e Irak, ambas de las cuales no deberían haberse producido”.
La secretaria de prensa Karoline Leavitt defendió las descripciones como “elocuentes” y afirmó que forman parte de una visión personal del presidente sobre la historia nacional. Biden no comentó sobre su placa, y los equipos de Obama y otros expresidentes no respondieron solicitudes de reacción.
En septiembre, Trump había redecorado la columnata que conecta el Ala Oeste con la residencia presidencial con retratos dorados de todos los ex presidentes, excepto Biden. La muestra se encuentra en la pared que conduce al Despacho Oval, lo que le permite a Trump mostrar el Paseo a los invitados, incluidos dignatarios extranjeros, bajo su propio marco interpretativo.




