El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este martes que “esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás”, refiriéndose a Irán. En un mensaje publicado en su red Truth Social, afirmó: “No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá”.
Trump señaló que el mundo está ante “uno de los momentos más importantes de su larga y compleja historia” y sugirió que, con un “cambio de régimen total” y “mentes más inteligentes y menos radicalizadas” en el poder, podría ocurrir “algo revolucionario maravilloso”.
Las declaraciones se produjeron mientras ataques aéreos impactaban dos puentes y una estación de tren en territorio iraní. Autoridades en Teherán instaron a jóvenes a formar cadenas humanas para proteger las centrales eléctricas, en medio de nuevas amenazas de Trump si Irán no cumple con su más reciente ultimátum: reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del petróleo mundial.
El presidente estadounidense advirtió que, de no acatarse su exigencia, destruirá “todas las centrales eléctricas y puentes de Irán”. Mientras tanto, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que 14 millones de personas —incluido él mismo— se habían ofrecido como voluntarias para luchar.
Israel ha intensificado ataques a la infraestructura iraní, alegando que busca golpear su economía. Irán respondió con disparos contra Israel y Arabia Saudí, lo que provocó cierres temporales de puentes clave.
Fuentes diplomáticas indicaron que las negociaciones continúan, aunque Irán rechazó la última propuesta estadounidense. Expertos advirtieron que los ataques masivos anunciados por Trump podrían constituir crímenes de guerra.
En Teherán, el ambiente era sombrío. “Si no tenemos Internet, ni electricidad, ni agua, ni gas, volveremos a la Edad de Piedra, como dijo Trump”, declaró un profesor citado por The Associated Press.
El ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, condenó las posibles acciones militares, recordando que los ataques a infraestructura civil violan el derecho internacional. También el secretario general de la ONU, António Guterres, instó a Estados Unidos a actuar con contención. Trump, sin embargo, restó importancia a las acusaciones y sostuvo que no está “en absoluto” preocupado por ser acusado de crímenes de guerra.




