Tiger Woods afirmó que “estaba hablando con el presidente” momentos después de chocar su vehículo la semana pasada en Florida, según muestran las imágenes de una cámara corporal de la policía divulgadas el jueves. El video capta el arresto del golfista por conducir bajo los efectos de sustancias enervantes.
Aunque la conversación telefónica no fue registrada, se escucha a Woods decir “muchas gracias” antes de colgar, mientras un agente se acercaba. No se ha confirmado si se refería al presidente Donald Trump, cuya exnuera, Vanessa Trump, mantiene una relación con el deportista.
Poco después del arresto ocurrido el 27 de marzo, Trump comentó: “Me siento muy mal por él. Tiene algunas dificultades. Es un amigo muy cercano mío, una persona increíble, un hombre increíble pero con algunas dificultades”. La Casa Blanca no respondió inmediatamente a si el presidente habló con Woods tras el choque.
Las grabaciones muestran a Woods sorprendido al ser esposado después de fallar la prueba de sobriedad. En el video de la patrulla se le observa con hipo, bostezando y quedándose dormido durante el trayecto al cuartel. Woods explicó que miró su teléfono y manejaba el radio cuando su Land Rover, que iba a exceso de velocidad, rozó un camión y volcó en Jupiter Island. No hubo heridos.
La oficial Tatiana Levenar lo detuvo tras concluir que conducía bajo una sustancia desconocida. Durante la revisión, los agentes hallaron dos pastillas blancas en sus bolsillos. “Eso es un Norco”, dijo Woods, aludiendo a un analgésico con hidrocodona, lo que fue confirmado por las autoridades. Woods señaló que no había consumido alcohol y que había tomado medicamentos recetados horas antes.
En el cuartel, afirmó: “No estoy borracho. Estoy bajo un medicamento recetado”, según un informe oficial. Woods, de 50 años, se declaró inocente el martes de conducir bajo los efectos del alcohol o drogas y anunció que se apartaría temporalmente “para buscar tratamiento y concentrarme en mi salud”.
El deportista accedió a una prueba de alcoholemia que resultó negativa, pero se negó a un análisis de orina, lo que constituye un delito menor según las leyes de Florida. Durante la prueba de sobriedad se observó que cojeaba y tenía una media de compresión en la rodilla derecha. Woods explicó que se había sometido a siete cirugías de espalda y más de 20 operaciones en la pierna derecha.
El informe policial detalla que el golfista tenía hipo y dificultades para mantener la cabeza recta. «Con base en mis observaciones y experiencia, creí que las facultades normales de Woods estaban afectadas y que no podía operar su vehículo de manera segura», escribió la oficial Levenar.
Considerado la figura más influyente del golf, Woods ha enfrentado diversos problemas físicos en los últimos años, incluyendo un grave accidente en Los Ángeles en 2021 que casi le cuesta la pierna derecha. El atleta, cinco veces campeón del Masters, no ha participado en torneos oficiales desde el Abierto Británico de 2024, mientras se recuperaba de una séptima cirugía de espalda.




