El racionamiento por sequía se ha convertido en una preocupación urgente en Puerto Rico, donde seis municipios están en alto riesgo de enfrentar restricciones en el suministro de agua. La gobernadora Jenniffer González convocó a una reunión en La Fortaleza para monitorear la situación actual y evaluar las medidas de mitigación disponibles ante la alarmante falta de lluvias que afecta la isla. Según el Monitor de Sequía de Estados Unidos, el 82.65% de Puerto Rico está bajo condiciones anormalmente secas, con un 61.39% de las áreas experimentando sequía moderada y un 10.53% en sequía extrema, lo que implica que aproximadamente 2,739,950 personas viven en áreas con escasez de agua.
Municipios en alerta por sequía
Los municipios más afectados son San Lorenzo, Río Grande, Loíza y Cidra, que han sido identificados por la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) como los que podrían enfrentar “interrupciones intermitentes” en el suministro de agua. La gobernadora González destacó que “existen varias zonas vulnerables” y que el gobierno está tomando acciones preventivas para evitar que los embalses alcancen niveles críticos. Por su parte, el secretario de Asuntos Públicos de La Fortaleza, Jean Peña Payano, anunció que se ampliará la orden ejecutiva de emergencia por agua para incluir a Loíza y Canóvanas, además de los ya mencionados.
Estrategias y proyecciones frente a la sequía
La administración está trabajando de la mano con el Servicio Nacional de Meteorología (SNM) para evaluar los pronósticos y hacer proyecciones que ayuden a gestionar esta crisis. “Los pronósticos que nos ha dado el Servicio Nacional de Meteorología nos permiten hacer proyecciones para evitar llegar a casos extremos”, afirmó González. La gobernadora añadió que se está analizando la posibilidad de implementar estrategias de otras jurisdicciones que han enfrentado problemas similares de sequía.
Mientras tanto, la preocupación persiste debido a la baja frecuencia de precipitaciones en áreas clave para el abastecimiento de agua. La AAA y otras agencias del gobierno están colaborando para implementar las estrategias necesarias que ayuden a proteger el suministro de agua y minimizar el impacto de la sequía en las comunidades, tal como lo expresó la gobernadora en su reunión reciente.
La situación de sequía en Puerto Rico es un recordatorio de la importancia de la gestión eficiente del agua, ya que la falta de lluvias no solo afecta el consumo humano, sino también la agricultura y otros sectores críticos de la economía. La administración continúa monitoreando de cerca estas condiciones para garantizar que la población tenga acceso al agua que necesita.
Fuentes: El Vocero, esnoticiapr.com, nelpr.com
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