El proyecto de permisos en Puerto Rico está en el centro de la controversia, ya que se espera su aprobación en el Senado este jueves. Este proyecto, que combina medidas propuestas por la gobernadora Jenniffer González Colón y el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, ha suscitado serias preocupaciones entre los municipios de la isla.
Según NotiCel, Rivera Schatz confirmó que la redacción del proyecto sustitutivo sobre la reforma de permisos está avanzada y que se espera que se apruebe antes de que concluya la sesión ordinaria. En este contexto, el Proyecto del Senado 1173, presentado por Rivera Schatz, y la medida de administración 1183 de la gobernadora, buscan cambiar drásticamente los procesos para establecer negocios en Puerto Rico, trasladando gran parte de la autoridad al Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC).
Sin embargo, la situación no está exenta de controversia. Durante una reciente discusión, Rivera Schatz planteó cuestionamientos sobre el Artículo 1.05 del Proyecto del Senado 1183, que establece una cláusula de supremacía sobre el nuevo marco legal. Este artículo, según el presidente del Senado, podría otorgar un nivel de autoridad que se situaría por encima de leyes, reglamentos y decisiones municipales, lo que genera preocupaciones sobre la concentración de poder dentro de la administración, como reportó el Senado de Puerto Rico.
Además, la reciente salida de figuras clave del Departamento de Desarrollo Económico ha añadido incertidumbre al futuro de esta reforma. Como se mencionó en las redes sociales, cuando un proyecto depende de un equipo específico y ese equipo deja sus funciones, inevitablemente el proceso se ve afectado. Esto deja claro que la reforma de permisos enfrenta un panorama inestable, lo que podría entorpecer su avance.
A medida que se acerca la fecha de la votación, es crucial que los senadores y la gobernadora consideren las implicaciones de este proyecto para los municipios y para el funcionamiento del sistema de permisos en la isla. La preocupación general radica en cómo este cambio podría impactar la administración local y la capacidad de los municipios para gestionar sus propios asuntos.
La combinación de estos factores pone de relieve la necesidad de un enfoque equilibrado que no solo facilite la creación de negocios, sino que también respete la autonomía municipal y garantice que las decisiones se tomen en beneficio de toda la comunidad puertorriqueña.
Fuentes: NotiCel, facebook.com, instagram.com
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