Una campaña navideña del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos generó amplia controversia internacional al presentar a Santa Claus como un agente que arresta inmigrantes. La iniciativa busca incentivar la “autodeportación” de indocumentados antes de que concluya 2025.
El video publicado por el ICE en redes sociales muestra a un hombre con traje rojo y barba blanca ajustándose un chaleco antibalas con el logo de la agencia y portando armas. En las imágenes se observa al “Santa agente” realizando arrestos en la calle y supervisando traslados de migrantes a centros de detención y aviones de repatriación.
El mensaje central del anuncio insta a los indocumentados a “evitar la lista de traviesos de Santa”, promoviendo su salida voluntaria. En el mismo, la agencia invita a usar la aplicación CBP Home —antes conocida como CBP One— para autodeportarse, ofreciendo 3,000 dólares y un vuelo gratuito al país de origen. El incentivo, según el ICE, estará vigente hasta finales de 2025.
“Los extranjeros ilegales deberían aprovechar este regalo y deportarse”, declaró Kristi Noem, secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), al presentar la campaña. “Si no vienen voluntariamente, los encontraremos, los arrestaremos y nunca podrán regresar”.
El DHS reportó que durante 2025 se registraron 605,000 deportaciones y la supuesta salida voluntaria de 1.9 millones de personas. Sin embargo, expertos han puesto en duda esa cifra. Ariel Ruiz Soto, analista del Instituto de Política de Migración, explicó a EFE que la administración de Donald Trump basó esos datos en la encuesta Current Population Survey (CPS) de la Oficina del Censo, cuyo muestreo cambió desde 2024 y podría estar distorsionando los resultados. Añadió que la campaña de deportaciones masivas podría haber reducido la participación de indocumentados en el sondeo.
“Ese número es difícil de verificar y sobrepasa lo que hemos observado en otras fuentes”, indicó Ruiz Soto. Pese a ello, la subsecretaria del DHS, Tricia McLaughlin, aseguró que “los indocumentados están recibiendo el mensaje de que deben irse ahora”.
El DHS destinó 200 millones de dólares a promover la autodeportación, con pagos de hasta 1,000 dólares y la promesa de un posible regreso legal si los migrantes registran su salida en la aplicación. No obstante, solo unas 35,000 personas han notificado su salida mediante el programa, según confirmaron funcionarios al medio The Atlantic, una cifra muy inferior a los 1.9 millones que el gobierno afirma haber contabilizado.




