Una avioneta se estrelló el lunes por la noche en el río Hudson, en el norte del estado de Nueva York, y sus dos ocupantes lograron nadar entre las aguas heladas hasta la orilla, saliendo ilesos, según informaron las autoridades y medios locales.
El piloto instructor y su estudiante habían despegado desde el aeropuerto de Stewart y, tras una hora de vuelo, comunicaron a los controladores aéreos un fallo en el motor de la aeronave Cessna 172, de acuerdo con información difundida por CBS News, que tuvo acceso al audio de la conversación.
Los pilotos indicaron que no podrían regresar al aeropuerto y que intentarían un aterrizaje forzoso en el Hudson. La Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) confirmó que la avioneta cayó en el río a la altura de Newburgh, alrededor de las 8:00 p.m.
“Los ocupantes pudieron salir por sí mismos con seguridad y nadar hasta la orilla”, informó el Departamento de Bomberos de Middle Hope en un mensaje en Facebook. En la publicación se compartieron fotografías que muestran los restos de la aeronave flotando entre placas de hielo sobre las gélidas aguas del río, que ha permanecido parcialmente congelado debido a las bajas temperaturas y recientes nevadas.
Los sobrevivientes fueron atendidos en tierra por paramédicos de Newburgh y trasladados a un hospital para observación médica, indicaron las autoridades.
La gobernadora del estado, Kathy Hochul, describió el evento como “otro milagro en el Hudson”, evocando el histórico accidente de 2009 cuando un avión de US Airways aterrizó de emergencia en el mismo río, a la altura de Manhattan, y los 155 pasajeros sobrevivieron.
“Gracias a Dios que tanto el piloto como el pasajero del avión de un solo motor que aterrizó en el hielo cerca de Newburgh fueron localizados con solo lesiones menores. Agradecida a nuestros trabajadores de emergencias por su rápida acción”, expresó la mandataria en un comunicado.




