El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, justificó este viernes que Radiotelevisión Española (RTVE) no participe en la final de Eurovisión, en protesta por la presencia de Israel en el festival. “Es una cuestión de coherencia, responsabilidad y humanidad. No estaremos en Viena, pero lo haremos con la convicción de estar en el lado correcto de la historia”, afirmó en un mensaje difundido a través de Instagram.
Sánchez se refirió a la decisión adoptada en septiembre pasado por el Consejo de Administración de RTVE de retirarse del certamen, como respuesta a la participación israelí tras la intensa campaña militar en la franja de Gaza. A su juicio, es una medida “coherente y necesaria” para “plantarse ante la injusticia”, recordando que el compromiso de España con los derechos humanos y la legalidad internacional también se expresa “a través de la cultura”.
“Cuando Rusia invadió Ucrania fue apartada del festival y España apoyó esa decisión. Esos principios deben aplicarse también cuando hablamos de Israel; no puede haber dobles estándares”, añadió el mandatario. Reiteró además el compromiso del país con el espíritu original de Eurovisión, nacido para promover la paz y celebrar la diversidad del continente.
Frente a la “guerra y el genocidio, el silencio no es una opción”, expresó el presidente, subrayando que no se puede permanecer indiferente ante lo que ocurre en Gaza y en el Líbano por los ataques del ejército israelí. Sánchez recordó, además, que Irlanda, Islandia, Países Bajos y Eslovenia tampoco participarán en esta edición, y que el festival ha perdido el respaldo de numerosos seguidores en toda Europa.




