Washington – Pam Bondi salió del Departamento de Justicia de Estados Unidos luego de no lograr procesar casos criminales contra los adversarios políticos del presidente Donald Trump. Sin embargo, no hay certeza de que su sucesor logre complacer al mandatario.
Durante su tiempo al frente del Departamento de Justicia (DOJ), Bondi enfrentó la resistencia de jueces, grandes jurados y fiscales de carrera en sus esfuerzos por establecer delitos contra opositores de Trump. El nuevo titular del DOJ heredará tanto la presión presidencial por investigaciones políticas como el escepticismo del sistema judicial.
“El problema es que el presidente exige procesos sin pruebas ni fundamentos jurídicos válidos. Un nuevo fiscal general no cambiará eso”, dijo Peter Keisler, ex fiscal general interino bajo la administración del presidente George W. Bush.
Bondi se convirtió en la más reciente fiscal general presionada por Trump para cumplir con sus demandas de lealtad. En su primer mandato, el presidente pidió al entonces fiscal Jeff Sessions investigar a Hillary Clinton y lo reemplazó tras su recusación en la pesquisa sobre la injerencia de Rusia en las elecciones. También reprendió a William Barr por negarse a respaldar sus acusaciones infundadas de fraude electoral en 2020.
Al asumir el cargo hace 14 meses, Bondi se mostró públicamente leal a Trump e inició investigaciones contra demócratas y críticos del presidente, pese a las dudas internas sobre la solidez de las pruebas. En septiembre pasado, el DOJ acusó al exdirector del FBI James Comey y a la fiscal general de Nueva York, Letitia James, pero los casos fueron anulados por un juez al determinar que la fiscal a cargo había sido nombrada de forma irregular.
Desde entonces, otros intentos de procesar a opositores de Trump también han fracasado. Un gran jurado rechazó cargos contra legisladores demócratas y un juez anuló citaciones contra la Reserva Federal por falta de sustento. Una investigación en Florida contra el exdirector de la CIA, John Brennan, continúa abierta, aunque sin cargos.
El fiscal general adjunto Todd Blanche, antiguo abogado personal de Trump, asumirá interinamente la dirección del DOJ. Fuentes citadas por The Associated Press señalaron que el presidente considera a Lee Zeldin, actual director de la Agencia de Protección Medioambiental, como candidato permanente.
Jimmy Gurule, exfuncionario del DOJ, advirtió que quien herede el cargo tendrá que ejecutar con más eficacia la agenda de retribución política de Trump. En entrevista con Fox News, Blanche sostuvo que “el presidente está frustrado, todos lo estamos” y que lo ocurrido en los últimos años “no puede repetirse”.




