Ginebra — La Organización Mundial de la Salud (OMS) continúa investigando el brote de hantavirus detectado a bordo del crucero de expedición MV Hondius, mientras las autoridades priorizan el desembarco y tratamiento de dos personas enfermas. También se realiza un rastreo de contactos cercanos y se evalúan los riesgos para el resto de los pasajeros.
El 2 de mayo de 2026 la OMS fue notificada sobre varios pasajeros con síntomas respiratorios graves. Los expertos estiman que el contagio inicial ocurrió por contacto con roedores o sus secreciones antes de que los infectados abordaran el barco. Tomando en cuenta el periodo de incubación (de una a seis semanas), una primera hipótesis apunta a que la exposición ocurrió en Argentina, donde algunas de las personas embarcaron.
Otra posibilidad es que el virus se haya contraído durante excursiones en islas remotas como la Antártida, Georgia del Sur, Nightingale, Tristán da Cunha, Santa Elena o Ascensión, donde existen poblaciones de roedores, principales portadores del virus.
Hasta el momento se han identificado siete posibles casos, aunque uno fue descartado tras su recuperación. De los seis restantes, tres personas murieron. El primer fallecido fue un hombre que enfermó y murió el 11 de abril en el barco. Su esposa desarrolló síntomas en la isla de Santa Elena y murió posteriormente en un hospital de Johannesburgo. Ambos habían viajado por Sudamérica antes de embarcar. Una tercera víctima, una mujer, falleció el 2 de mayo tras desarrollar neumonía.
Un cuarto paciente fue evacuado a la isla Ascensión y trasladado a Sudáfrica, donde se encuentra en cuidados intensivos. Otros dos pasajeros presentan fiebre leve y síntomas gastrointestinales y reciben atención médica en el barco, anclado frente a Cabo Verde. No hay más personas con síntomas y los suministros de agua y alimentos son suficientes.
En total, a bordo del MV Hondius permanecen 147 personas —88 pasajeros y 59 tripulantes— de 23 nacionalidades. La OMS ha pedido que permanezcan en sus camarotes y mantengan el distanciamiento físico. Se prevé que el crucero navegue hacia las Islas Canarias, donde podrían evacuar a los casos sospechosos y trasladarlos a los Países Bajos para tratamiento.
La OMS considera que el riesgo para la población general es bajo, aunque mantiene vigilancia epidemiológica. Asimismo, investiga posibles contactos en el vuelo entre Santa Elena y Johannesburgo, en el que viajó una de las víctimas ya con síntomas.
La organización recordó que solo uno de los subtipos del virus, conocido como “de los Andes”, ha mostrado transmisión limitada entre humanos, en casos estrechos y prolongados registrados previamente en Argentina y Chile. “No significa que por haber ido en el mismo avión haya gran riesgo de exposición”, señaló una representante de la OMS.




