El caso contra Aneysha K. Crespo Mandry, la mujer arrestada y neutralizada en 2025 con un dispositivo eléctrico tipo “taser” en el estacionamiento de un restaurante de comida oriental en Puerto Nuevo, concluyó con un acuerdo en el Tribunal de San Juan.
El Ministerio Público y la defensa llegaron a un acuerdo que incluye el pago de una multa, una pena especial, la reclasificación de los cargos iniciales y una disculpa pública de Crespo Mandry a los agentes de la Policía involucrados en la intervención.
La fiscal María del Mar Ortiz confirmó a Wapa TV que las conversaciones comenzaron luego del acercamiento del abogado defensor, Adán Carlos Rivera Ramos. Ortiz explicó, en el programa “Lo Sé Todo”, que dos cargos originalmente clasificados como delitos graves fueron reclasificados a delitos menos graves. Como resultado, Crespo Mandry deberá pagar una multa de $2,000 —$1,000 por cada cargo— además de cumplir con una pena especial.
Según la fiscal, la acusada ofreció una disculpa pública a los policías y reconoció su participación en los hechos, conforme a la versión presentada por el Ministerio Público en la denuncia original.
El Nuevo Día solicitó al Departamento de Justicia detalles sobre los cargos reclasificados y también a la Oficina de Administración de los Tribunales (OAT) información adicional sobre el caso.
Los hechos ocurrieron el 21 de marzo de 2025 en la avenida Escorial de Puerto Nuevo, San Juan. Un vídeo difundido en redes sociales muestra la intervención policial, que comenzó por un alegado boleto de estacionamiento. El agente interviniente alegó que la mujer lo agredió, motivo por el cual utilizó el “taser” en dos ocasiones, la segunda mientras Crespo Mandry ya se encontraba esposada.
El incidente provocó una investigación administrativa ordenada por el comisionado del Negociado de la Policía, Joseph González. La pesquisa concluyó que el uso de fuerza “no estaba justificado” y violó las políticas internas de la agencia.




