Aumenta la preocupación por la posibilidad de que el primer gran brote de tormentas de la primavera afecte el corazón de Estados Unidos, poniendo en riesgo a millones de personas desde Texas hasta Iowa.
El Servicio Nacional de Meteorología (SNM) adelantó que algunas tormentas eléctricas severas podrían comenzar a desarrollarse el jueves en el Panhandle de Texas, el oeste de Oklahoma y partes de Kansas. Los especialistas no descartan granizo de gran tamaño, vientos dañinos y algunos tornados.
Las proyecciones señalan que las tormentas más fuertes se concentrarán el viernes sobre una amplia zona que abarca gran parte de Oklahoma, Kansas y Missouri, extendiéndose hacia estados vecinos.
El Centro Nacional de Predicción de Tormentas estima que más de seis millones de personas enfrentarán el mayor riesgo de inclemencias ese día, especialmente en las áreas metropolitanas de Kansas City y Tulsa (Oklahoma). Unos 22 millones adicionales tendrían un riesgo moderado, en regiones que incluyen Oklahoma City, St. Louis, Omaha (Nebraska) y Milwaukee (Wisconsin).
Las autoridades meteorológicas también anticipan que el patrón atmosférico que impulsa estas condiciones podría generar temperaturas inusualmente cálidas para la época durante el fin de semana.
En días recientes, una serie de eventos atmosféricos “inusualmente agresivos” causó destrucción y decenas de muertes en varios estados del sur y centro del país, recordando lo devastadora que puede ser la temporada de tormentas primaverales.




