Mientras el Senado analiza el Proyecto del Senado (PS) 971, que pretende regular la medicina estética en Puerto Rico, la Puerto Rico Academy of Aesthetic Practitioners solicitó este martes que se enmiende su redacción. La entidad argumenta que, tal como está planteada, la medida podría restringir la práctica de más de 200 médicos de diversas especialidades y provocar que muchos opten por emigrar.
“Apoyamos la regulación de la medicina estética, pero debe basarse en criterios uniformes de certificación, educación continua y experiencia clínica. De aprobarse el PS 971 sin enmiendas, Puerto Rico quedaría rezagado en una práctica reconocida globalmente”, expresó el doctor José Ángel Marrero, presidente de la organización que agrupa a médicos licenciados y certificados en distintas disciplinas.
El licenciado Johnny Ocasio, asesor legal de la entidad, explicó que el principal señalamiento recae en el uso del término “médico autorizado”, que no está definido en ningún estatuto vigente. Por ello, propuso sustituirlo por “médico licenciado” y añadió que el texto debe armonizarse con las leyes actuales para evitar interpretaciones restrictivas.
Marrero también advirtió que limitar la práctica de la medicina estética solo a ciertas especialidades podría generar un problema de salud pública. “Eso pudiera provocar que los pacientes busquen servicios en personas no licenciadas, que es precisamente el problema actual”, dijo.
Según Ocasio, la redacción del proyecto, al no incluir de forma explícita el término “médico licenciado”, podría propiciar un sistema de sublicenciamiento que restrinja la práctica. Además, se propone incluir una disposición que garantice coherencia con las leyes existentes.
El senador Juan Oscar Morales, autor de la medida, definió en el texto el término “profesional autorizado” como todo médico, enfermero graduado, enfermero practicante, asistente médico u otro profesional de la salud debidamente licenciado por las juntas examinadoras correspondientes y facultado por ley para realizar procedimientos específicamente autorizados.
La propuesta dispone que el Departamento de Salud identifique y clasifique mediante reglamentos los procedimientos estéticos y de sueroterapia que correspondan a cada categoría profesional.
“Los médicos en Puerto Rico conocemos los riesgos y competencias para realizar procedimientos mínimamente invasivos. Podemos brindar un servicio seguro y adecuado sin limitar el acceso de los pacientes”, agregó Marrero.
Por su parte, el Colegio de Médicos Cirujanos ha expresado que todo médico licenciado y capacitado debe estar autorizado a practicar medicina estética. La organización pidió que el proyecto se enfoque en clasificar correctamente los procedimientos según su riesgo y complejidad, además de requerir preparación formal, protocolos clínicos y consentimiento informado.
El PS 971 surge como respuesta a la proliferación desordenada de centros de estética, med spas y locales de sueroterapia que operan sin normas regulatorias claras. La medida también establece controles sobre la capacitación del personal, requisitos de infraestructura, sanciones administrativas de hasta $10,000 por infracción, revocación de licencias y cierre permanente de establecimientos.




