El Tribunal de lo Penal de Parma, en el norte de Italia, condenó a 24 años y tres meses de prisión a Chiara Petrolini, una joven de 22 años acusada de la muerte de sus hijos recién nacidos, cuyos cuerpos fueron hallados enterrados en el jardín de su casa.
La sentencia, emitida tras más de tres horas de deliberación, absolvió a la acusada del homicidio del primer bebé, nacido en mayo de 2023, aunque la declaró culpable de la supresión de su cadáver. En cuanto al segundo niño, nacido en agosto de 2024, fue hallada culpable de asesinato. El delito de supresión de cadáver fue reclasificado como ocultación, una figura menos grave según el código penal italiano.
El caso salió a la luz en septiembre de 2024, cuando la policía descubrió los cuerpos en el jardín de una vivienda en la localidad de Vignale di Traversetolo, en la provincia de Parma. El hallazgo del primer cadáver fue casual, luego de que un perro desenterrara parte de los restos.
Petrolini, estudiante de Derecho y niñera para varias familias de la zona, era conocida y apreciada por los vecinos, quienes nunca sospecharon de sus embarazos. Incluso su novio, Samuel Granelli, afirmó desconocer completamente la situación.
El tribunal, presidido por el juez Alessandro Conti, también fijó una indemnización provisional de 100,000 euros a favor de Granelli por concepto de daños. Además, estableció compensaciones adicionales de 30,000 y 15,000 euros para los padres de él.
El juicio, seguido con gran atención mediática en Italia, ha conmocionado a la comunidad de Vignale di Traversetolo, donde el silencio y la incredulidad marcan aún la vida cotidiana tras conocerse los hechos.




