Hoy debía ser un día de alegría para Gabriela Nicole Pratts Rosario y su familia. Su madre, Lisandra Rosario, soñaba con verla desfilar con su birrete, recibir su diploma y celebrar junto a sus compañeros de la Escuela Superior Bonifacio Sánchez, en Aibonito. Sin embargo, ese sueño se truncó con el asesinato de la joven de 16 años ocurrido en agosto del año pasado en el mismo municipio.
En una publicación en Facebook, Rosario escribió: “Hoy era el día en que mi hija debía graduarse. Hoy la imaginaba caminando orgullosa, cumpliendo uno de los sueños por los que tanto luchó… pero en su lugar, me toca vivir con su ausencia, con un dolor que no tiene nombre”.
El mensaje surge en medio del juicio que se celebra en el Tribunal de Aibonito contra Anthonieska Avilés Cabrera y su madre, Elvia Cabrera Rivera, ambas imputadas por el crimen de la menor. La madre de Gabriela, conocida cariñosamente como “Lela”, reiteró su reclamo de justicia.
“Hoy hablo por ella porque ya no puede hacerlo. Su voz fue silenciada, pero su historia no será olvidada. Pido justicia por mi hija con todo lo que soy, porque su vida importaba, porque no era su destino irse así, y porque ninguna madre debería estar escribiendo estas palabras en lugar de verla graduarse. Justicia para ella, para su memoria, para su dignidad”, expresó Rosario.
Los hechos ocurrieron la madrugada del 11 de agosto del 2025, en el desvío Roberto Colón de Aibonito, cuando Gabriela, a punto de cumplir 17 años, fue interceptada y atacada con un arma blanca, recibiendo múltiples heridas punzantes. El Ministerio Público decidió dividir el caso penal para procesar por separado a las dos acusadas por cargos de asesinato en primer grado y violaciones a la Ley de Armas.




