Un nuevo análisis de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, en inglés) concluyó que el suministro de fórmulas infantiles en Estados Unidos es seguro. El estudio detectó niveles sumamente bajos o indetectables de metales pesados, pesticidas y otras sustancias químicas potencialmente dañinas, según informaron autoridades sanitarias federales.
El informe forma parte del proyecto “Operación Cigüeña Veloz”, descrito como el examen más amplio y riguroso realizado hasta ahora. Más de 300 muestras de preparados comerciales fueron analizadas entre 2023 y 2025 en busca de plomo, arsénico, cadmio, mercurio, pesticidas, ftalatos y compuestos PFAS, conocidos como “sustancias químicas para siempre”.
Los hallazgos mostraron que los metales detectados estaban muy por debajo de los límites establecidos por la Agencia de Protección Ambiental (EPA, en inglés) para el agua potable. Asimismo, el 99% de las muestras no contenía pesticidas y la FDA no identificó 25 de los 30 compuestos PFAS evaluados.
“ No hay razón para no utilizar ninguna fórmula disponible”, afirmó el doctor Steven Abrams, profesor de pediatría de la Universidad de Texas en Austin, quien participó en la revisión del informe. Sin embargo, la doctora Sheela Sathyanarayana, de la UW Medicine y del Instituto de Investigación Infantil de Seattle, advirtió que la detección de estos compuestos sintéticos, aunque en niveles bajos, representa una razón para reforzar la vigilancia del suministro de alimentos.
La administración Trump impulsó en marzo de 2025 la Operación Stork Speed, un plan para revisar las normas de seguridad y calidad de los preparados para lactantes, una iniciativa sin precedentes en décadas. Abrams explicó que este esfuerzo continúa el trabajo previo de la FDA para controlar la presencia de metales pesados en alimentos infantiles, dado su potencial de afectar el desarrollo cerebral y el aprendizaje.
Hasta ahora, la FDA no ha establecido límites obligatorios para los metales pesados en las fórmulas, a diferencia de la Unión Europea, Canadá y Australia. Algunos grupos de defensa del consumidor han reclamado reglas más estrictas. En 2025, Consumer Reports publicó un análisis de 41 fórmulas que generó preocupación pública al sugerir niveles elevados de ciertos contaminantes, aunque sus estándares eran mucho más bajos que los internacionales.
El portavoz de Abbott, uno de los principales fabricantes de fórmula en el país, John Koval, instó a la agencia a fijar criterios científicos claros y celebró los resultados del estudio. “Creemos que producir fórmula infantil a escala en Estados Unidos es una cuestión de seguridad nacional. Estos resultados afirman la seguridad de nuestro actual suministro nacional”, sostuvo.
Pese a los resultados alentadores, expertos y autoridades coinciden en que se debe mantener la supervisión constante del mercado para garantizar la inocuidad de los alimentos destinados a los lactantes.




