NUEVA YORK – Un juez federal desestimó los esfuerzos de la administración del presidente Donald Trump para frenar la aplicación del primer peaje por congestión del país en Nueva York, una medida que busca reducir el tráfico en Manhattan y fortalecer las finanzas del sistema de transporte público regional.
El juez de distrito Lewis Liman dictaminó que el Departamento de Transporte de Estados Unidos no tenía autoridad para revocar unilateralmente la aprobación del peaje de 9 dólares, que había sido autorizado durante la administración demócrata de Joe Biden. Liman favoreció a la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA), que argumentó que la decisión del Departamento era “arbitraria y caprichosa”.
En su fallo de 149 páginas, el juez recordó que el peaje fue aprobado por la legislatura estatal, promulgado por el gobernador y recibió las aprobaciones federales pertinentes antes de su implementación. “El proceso democrático funcionó”, escribió Liman, aunque dejó abierta la posibilidad de nuevos intentos de Trump y otros opositores por revertir la medida, vigente desde el 5 de enero de 2025.
La gobernadora Kathy Hochul celebró la determinación judicial, calificándola como una “historia de éxito única” que ha generado grandes beneficios en su primer año, incluyendo la reducción del tráfico y el aumento de fondos críticos para el transporte público. “El tráfico ha bajado, los negocios han subido y estamos haciendo inversiones cruciales en un sistema que mueve a millones de personas al día”, destacó Janno Lieber, director ejecutivo de la MTA.
Según la agencia, el programa redujo en 27 millones los vehículos que entran a Manhattan, logró un 22% menos de contaminación atmosférica y mejoró un 23% los tiempos de desplazamiento. Además, generó más de 550 millones de dólares en ingresos para mantener a flote el sistema de transporte.
El peaje, aplicado a la mayoría de los vehículos que ingresan al sur de Central Park, varía según el tipo de vehículo y la hora, y se suma a los pagos habituales en puentes y túneles. Programas similares existen en Londres, Estocolmo, Milán y Singapur, pero este es el primero de su tipo en Estados Unidos.
Pese a los beneficios reportados, Donald Trump ha sido uno de sus críticos más firmes, debido a que posee propiedades dentro de la zona afectada. Durante su campaña prometió eliminar el plan y en febrero su Secretario de Transporte, Sean Duffy, anuló la autorización federal, calificando el peaje de “bofetada” a la clase trabajadora. El juez, sin embargo, bloqueó la medida y ratificó la legalidad del programa.
El fallo refuerza la continuidad de la política de reducción de tránsito en una de las áreas más congestionadas del mundo y garantiza la permanencia del sistema de peaje que, según Hochul, “está aquí para quedarse”.




