Dubái, Emiratos Árabes Unidos — Irán recibió, por medio de intermediarios paquistaníes, una propuesta de 15 puntos de Estados Unidos para un alto el fuego en la guerra, según informaron funcionarios en Islamabad. El plan fue transmitido mientras Washington movilizaba paracaidistas y reforzaba su presencia militar en Oriente Medio.
De acuerdo con las fuentes paquistaníes, la propuesta aborda el levantamiento de sanciones, la cooperación en energía nuclear civil, la revisión del programa nuclear iraní, la supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica, límites a los misiles y la apertura del estrecho de Ormuz al transporte marítimo. Sin embargo, Irán descartó cualquier posibilidad de negociar con Washington y lanzó nuevos ataques contra Israel y otros objetivos en el golfo Pérsico, incluyendo uno que provocó un incendio en el Aeropuerto Internacional de Kuwait.
El presidente Donald Trump aseguró que funcionarios estadounidenses están negociando con Irán, aunque no identificó a los interlocutores. Desde el Cuartel General Central Khatam Al-Anbiya, voceros iraníes lo negaron tajantemente. “Nuestra primera y última palabra ha sido la misma: alguien como nosotros nunca llegará a un acuerdo con alguien como ustedes”, dijo el teniente coronel Ebrahim Zolfaghari.
Israel, por su parte, reanudó ataques a gran escala contra la República Islámica. Testigos reportaron bombardeos sobre Qazvin, mientras sirenas antimisiles sonaban en varias ciudades israelíes. Los enfrentamientos mantienen en vilo a toda la región, con Arabia Saudí, Bahrein y Kuwait respondiendo a amenazas de drones iraníes.
Los precios del petróleo se estabilizaron alrededor de los 100 dólares por barril tras conocerse la propuesta de alto el fuego, aunque siguen un 40% por encima del nivel previo al conflicto. Irán permite el paso de buques por el estrecho de Ormuz, pero bloquea los de Estados Unidos, Israel y sus aliados.
Funcionarios egipcios y paquistaníes indicaron que se presiona para una posible reunión cara a cara entre delegaciones iraníes y estadounidenses en Pakistán. No obstante, las perspectivas son inciertas, ya que Teherán desconfía de Washington, al que acusa de haber atacado durante anteriores intentos diplomáticos.
China, que mantiene un papel de mediador, instó a las partes a “aprovechar cada oportunidad y ventana para la paz”. Pero Teherán insiste en que no habrá negociaciones directas. “Tenemos una experiencia catastrófica con la diplomacia de Estados Unidos”, afirmó el vocero del Ministerio de Exteriores, Esmail Baghaei.
El conflicto continúa dejando graves consecuencias humanas: más de 1,500 muertos en Irán, 16 en Israel, 13 soldados estadounidenses y más de un millar de civiles en otros países del golfo, según cifras oficiales.
Trump dijo que el enviado especial Steve Witkoff, su yerno Jared Kushner, el secretario de Estado Marco Rubio y el vicepresidente JD Vance están involucrados en las gestiones. Pese a ello, Teherán sostiene que Washington no está en condiciones de negociar. “El poder estratégico del que solían hablar se ha convertido en un fracaso estratégico”, declaró Zolfaghari.




