Dubái – Irán abrió fuego el miércoles contra tres buques en el estrecho de Ormuz, un incidente que refuerza la amenaza a los suministros energéticos globales y complica los intentos de retomar las conversaciones entre Estados Unidos e Irán para finalizar la guerra.
Medios iraníes informaron que los ataques fueron ejecutados por la Guardia Revolucionaria poco después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la extensión indefinida del alto el fuego con Irán, que originalmente concluía ese mismo día. Sin embargo, Trump confirmó que su gobierno mantendrá el bloqueo sobre los puertos iraníes, aumentando así los riesgos para el tráfico marítimo en la zona, por donde pasa cerca del 20% del petróleo y gas natural mundial.
A pesar del alto el fuego, el conflicto sigue presionando la economía global: los precios del combustible, los alimentos y otros bienes han continuado en alza. Un diplomático iraní señaló que no habrá reanudación de conversaciones mientras se mantenga el bloqueo estadounidense.
Según el centro británico de Operaciones de Comercio Marítimo (UKMTO), el primer buque atacado fue alcanzado cerca de las 7:55 a.m. por una lancha cañonera iraní. Las autoridades identificaron a los barcos como el MSC Francesca, el Epaminodes y el Euphoria, este último presuntamente varado en la costa iraní. Ninguno de los tripulantes resultó herido, de acuerdo con el informe británico.
La televisión estatal iraní confirmó que las embarcaciones fueron detenidas y trasladadas hacia puertos iraníes bajo custodia. Fuentes iraníes justificaron los disparos alegando que las naves ignoraron las advertencias de las fuerzas armadas. Más de 30 ataques contra buques se han registrado en la región desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel realizaron sus primeros bombardeos contra Irán.
Los precios del petróleo Brent superaron los 98 dólares por barril, un aumento de 35% desde el inicio de la guerra. La Guardia Revolucionaria prometió «golpes aplastantes más allá de la imaginación del enemigo» contra sus adversarios en la región, mientras movilizaba misiles en plazas públicas en desafío a Estados Unidos e Israel.
Fuentes diplomáticas en Pakistán indicaron que aún esperan respuesta de Teherán para coordinar una nueva ronda de negociaciones, mientras Irán insiste en que no enviará delegaciones hasta que se levante el bloqueo estadounidense.
En paralelo, un dron israelí atacó la aldea libanesa de Jabbour, causando la muerte de una persona y heridas a dos más, según la Agencia Nacional de Noticias del Líbano. El ejército israelí negó haber lanzado el ataque. Desde el inicio de la guerra, las cifras de muertos ascienden a 3,375 en Irán, 2,290 en Líbano, 23 en Israel y más de una docena en países árabes del Golfo, además de bajas en las fuerzas estadounidenses e israelíes desplegadas en la región.




