Los equipos de rescate en Corea del Sur recuperaron el sábado los restos de 14 personas entre los escombros calcinados de una fábrica de piezas de automóviles en la ciudad de Daejeon. Una explosión y un voraz incendio causaron además heridas a al menos 59 personas, de las cuales 25 se encontraban en condición grave, según informaron las autoridades locales.
Más de 500 bomberos, agentes de policía y personal de emergencias fueron movilizados para contener las llamas y realizar operaciones de rescate desde que el siniestro comenzó el viernes en la tarde. Imágenes difundidas mostraron gruesas columnas de humo gris elevándose sobre el complejo de la empresa Anjun Industrial, mientras algunos trabajadores se lanzaban desde el edificio para escapar del fuego.
Nam Deuk-woo, jefe del cuerpo de bomberos del distrito de Daedeok, explicó que inicialmente no pudieron acceder a la planta por el riesgo de colapso de la estructura. La búsqueda de los desaparecidos comenzó tras enfriar el edificio con robots no tripulados y verificar su estabilidad.
Nueve de las víctimas fueron encontradas en un gimnasio de la tercera planta y otras tres cerca de un depósito de agua en el segundo piso. Las autoridades informaron que ya se localizaron a todas las personas reportadas como desaparecidas.
El Presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, visitó el lugar del incendio y se reunió con familiares de las víctimas. Durante su recorrido, pidió reforzar las medidas de seguridad para evitar un posible derrumbe del edificio durante las labores de rescate.
El fuego se declaró alrededor de la 1:18 de la tarde del viernes. Aunque la causa aún no ha sido determinada, los testigos reportaron una fuerte explosión poco antes de que se propagaran las llamas. Los bomberos centraron sus esfuerzos en evitar que el incendio alcanzara instalaciones cercanas que contenían productos químicos explosivos. Según Nam, se recuperaron más de 100 kilos de sustancias altamente reactivas.
Varias personas sufrieron fracturas al saltar desde las ventanas para huir del fuego, mientras otras resultaron afectadas por la inhalación de humo. Hasta la mañana del sábado, 28 personas permanecían hospitalizadas, y cuatro de ellas habían sido sometidas a cirugías por lesiones graves.




