Las autoridades federales en Estados Unidos arrestaron a cinco personas acusadas de planear una serie de ataques “terroristas” en el sur de California durante las celebraciones de Año Nuevo, informó la fiscal general Pam Bondi.
Según Bondi, los detenidos formaban parte de un grupo “de extrema izquierda, propalestino, antigubernamental y anticapitalista” que presuntamente planeaba explosiones en varias zonas del estado, así como ataques contra agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). “Tras una intensa investigación, el Departamento de Justicia, en coordinación con el FBI, evitó lo que habría sido un complot terrorista masivo y atroz en el Distrito Central de California”, señaló la fiscal a través de la plataforma X.
El director del FBI, Kash Patel, informó también en X sobre la captura de un quinto sospechoso en Nueva Orleans, quien, según indicó, planeaba un “ataque violento aparte”.
En documentos judiciales, las autoridades identificaron a los cuatro detenidos en California como Audrey Illeene Carroll, Zachary Aaron Page, Dante Gaffield y Tina Lai. El grupo habría denominado su plan “Operación Sol de Medianoche”, que consistía en colocar mochilas con explosivos caseros en cinco lugares distintos de manera simultánea el 31 de diciembre. Las bombas, según la querella, estaban dirigidas contra “dos empresas estadounidenses” cuyos nombres no fueron divulgados.
Los acusados viajaron al desierto de Mojave para realizar pruebas de detonación cuando fueron arrestados por agentes del FBI. Las investigaciones apuntan a la organización Turtle Island Liberation Front como responsable del plan. Además, los documentos revelan que dos de los sospechosos discutieron ataques adicionales contra agentes y vehículos del ICE a principios del próximo año, con el supuesto objetivo de “acabar con algunos y asustar al resto”.
El primer fiscal adjunto de Estados Unidos, Bill Essayli, vinculó los arrestos a los esfuerzos de la administración Trump “para extinguir las amenazas terroristas de extrema izquierda” en el país.
En las redes sociales, el grupo se describe como una organización de “liberación” enfocada en la “descolonización y la soberanía”. En su cuenta de Instagram, con 862 seguidores y activa desde el verano, han publicado imágenes en apoyo a Palestina, en rechazo al capitalismo y en protesta contra las políticas migratorias de Trump.




