Por primera vez en varios meses, a finales de marzo se registraron más asesinatos que en el mismo periodo del año pasado, según datos de la Policía. Aunque el repunte podría generar preocupación, expertos consultados coincidieron en que la violencia en Puerto Rico presenta un comportamiento cíclico.
Indicaron que, si bien el alza merece atención, los números actuales continúan siendo históricamente bajos en comparación con décadas anteriores. Este patrón, afirmaron, responde a factores sociales, económicos y de organización comunitaria que influyen en las dinámicas criminales del país.
Los especialistas insistieron en la importancia de analizar las tendencias a largo plazo y no solo los incrementos momentáneos, para evitar conclusiones precipitadas. También subrayaron la necesidad de fortalecer programas de prevención y estrategias de seguridad que permitan mantener bajo control los índices de violencia.




