Estados Unidos aprobó la venta de equipos y servicios militares a Perú por un monto estimado de $1,500 millones. El objetivo es diseñar y construir una nueva base para la Marina de Guerra del Perú en el puerto del Callao, junto con otros elementos logísticos estratégicos en el Pacífico sur.
El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió la aprobación después de que el presidente Donald Trump notificara al Senado su intención de designar a Perú como aliado principal no Miembro de la OTAN. Esa categoría, que también ostentan países como Argentina, Brasil y Colombia, ofrece ventajas en la adquisición de armamento y en la asesoría técnica, según confirmó la cancillería peruana.
La base naval existente en el Callao —construida en la década de 1930— alberga embarcaciones militares, un astillero y antiguamente una prisión donde estuvieron recluidos líderes del grupo terrorista Sendero Luminoso, narcotraficantes y el jefe de inteligencia del fallecido expresidente Alberto Fujimori (1990-2000). Muy cerca se encuentra el puerto comercial del Callao, punto clave para las exportaciones hacia Estados Unidos y Europa.
Según un comunicado de la Agencia de Cooperación de Seguridad de Defensa de Estados Unidos, la solicitud peruana incluye la compra de equipos y servicios necesarios para desarrollar nuevas instalaciones marítimas y terrestres en la sede principal de la Armada, próxima a la desembocadura del río Rímac.
El acuerdo deberá ser revisado por el Congreso estadounidense, que mantiene la potestad de aprobar o bloquear este tipo de transacciones internacionales. Hasta el momento, el gobierno de Perú no ha emitido comentarios sobre la decisión.
En diciembre pasado, el canciller peruano Hugo de Zela informó que ingenieros militares estadounidenses colaboran con la Marina de Guerra del Perú para trasladar su sede principal a fin de facilitar la expansión del puerto comercial del Callao, una medida que busca modernizar la infraestructura marítima nacional.




