Washington — La Casa Blanca advirtió al Congreso que los fondos para pagar al personal del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) “pronto se agotarán”, lo que podría causar interrupciones en aeropuertos y afectar la seguridad nacional. El aviso llega mientras la Cámara de Representantes avanza lentamente en la legislación para resolver el cierre presupuestario más largo en la historia del departamento.
Un memorando enviado por la Oficina de Gestión y Presupuesto informó que el dinero utilizado por el presidente Donald Trump para cubrir los pagos de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) y otras agencias mediante acciones ejecutivas se acabará en mayo. La Casa Blanca instó a la Cámara a aprobar de inmediato la resolución presupuestaria que el Senado aprobó la semana pasada, requisito clave para reanudar la financiación completa del DHS.
“El DHS pronto se quedará sin fondos operativos críticos, lo que pondrá en peligro al personal y las operaciones esenciales”, advertía la nota.
La presión del gobierno de Trump podría favorecer al presidente de la Cámara, Mike Johnson, quien enfrenta divisiones internas en su estrecha mayoría republicana, especialmente por disputas relacionadas con la financiación de Seguridad Nacional, lo que ha paralizado sus labores.
Se espera que la Cámara vote tan pronto como el miércoles la resolución del Senado, y la administración urgió a los legisladores republicanos a no modificar el texto para evitar retrasos. El mensaje también aludió a un reciente incidente de seguridad en el que un hombre armado intentó irrumpir en la cena anual de corresponsales de la Casa Blanca, a la que asistían Trump, la vicepresidenta y altos funcionarios.
El cierre parcial de Seguridad Nacional ha superado los dos meses, luego de que los demócratas se negaran a aprobar fondos para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza sin cambios en sus operaciones. Durante este tiempo, los pagos a empleados de inmigración se han cubierto mayormente con unos 170,000 millones de dólares provenientes de la ley de recortes de impuestos de Trump, mientras que otras agencias, como la TSA, han dependido directamente de decretos ejecutivos.
El secretario del DHS, Markwayne Mullin, advirtió que los salarios, que superan los 1,600 millones de dólares cada dos semanas, están consumiendo rápidamente los fondos disponibles.
En paralelo, los republicanos del Congreso impulsan una estrategia legislativa que busca aprobar, sin la participación demócrata, 70,000 millones de dólares para financiar las operaciones de inmigración y evitar nuevas interrupciones durante el mandato de Trump. El Senado ya dio el primer paso, y ahora la Cámara debe actuar antes de que ambas cámaras elaboren el proyecto de ley definitivo, un proceso que podría prolongarse por semanas.
Durante este tiempo, Johnson también planea avanzar medidas para financiar a la TSA, la Guardia Costera y otras agencias esenciales bajo el Departamento de Seguridad Nacional.
Esta historia fue traducida del inglés al español con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




