El Estadio Hiram Bithorn se paralizó al inicio de la novena entrada. La multitud aguardaba en silencio hasta que los reflectores comenzaron a titilar y el tema “Narco” de Blasterjaxx y Timmy Trumpet retumbó en las bocinas, marcando la entrada del cerrador boricua Edwin “Sugar” Díaz.
El naguabeño cruzó la puerta del bullpen y trotó al montículo entre una ovación de más de 18,000 fanáticos para enfrentar a Colombia en el debut del “Team Rubio” en el Clásico Mundial de Béisbol 2026. Aunque permitió un sencillo de Tito Polo, Díaz, recién firmado por los Dodgers de Los Ángeles, ponchó a Dayan Frías, Gustavo Campero y Christian Arroyo para sellar la victoria 5-0.
“Fue increíble. Lanzar en Puerto Rico frente a mi familia en un evento tan grande como el Clásico Mundial y lograr la victoria era lo más importante”, dijo Díaz a El Nuevo Día tras el encuentro. Agradeció la oportunidad y destacó su enfoque: “Sabía que estaba la adrenalina, la fanaticada, la música, todo, pero mi concentración era lanzar y hacer mi trabajo”.
El lanzador de 31 años también expresó que vivir ese momento en casa fue un sueño cumplido. “Cada lanzamiento que hacía, la fanaticada gritaba. Lo viví al máximo. Es un sueño hecho realidad poder jugar en Puerto Rico en un Clásico”, compartió.
El dirigente Yadier Molina elogió su actuación y la energía en el parque. “Increíble momento para nosotros. Sugar viniendo del bullpen y escuchar a la fanaticada… fue especial para él y su familia”, afirmó el mentor. Sobre su decisión de usar al cerrador con una ventaja cómoda, explicó que no se podía confiar: “Cuando tienes un 5-0 puedes pensar que estás cómodo, pero el juego te dicta los movimientos. Ya cuando tienes un cerrador como Sugar, lo tienes que usar”.
Puerto Rico utilizó siete lanzadores esa noche, con Seth Lugo acreditándose la victoria tras cuatro entradas sin permitir carreras. También trabajaron Rico García, Jovani Morán, Yacksel Ríos, Ángel Reyes, Fernando Cruz y Díaz. El combinado boricua regresará al terreno el sábado para enfrentar a Panamá, que cayó en su primer compromiso.




