Grupos defensores de derechos civiles presentaron este jueves una demanda contra el estado de Florida por una nueva ley que exige comprobación de ciudadanía estadounidense para votar. La medida, impulsada en sintonía con el presidente Donald Trump, fue avalada por el gobernador republicano Ron DeSantis y enfrenta fuerte oposición de organizaciones que advierten que afectará a electores nacidos incluso en el país.
La Unión de Libertades Civiles Estadounidenses (ACLU), UnidosUS y Latino Justice radicaron la demanda en la Corte del Distrito Sur de Florida. Sostienen que la norma, aprobada en marzo por el Congreso local, pondría trabas a votantes que no tienen fácil acceso a documentos actualizados o que acrediten su ciudadanía, como inmigrantes naturalizados, latinos, personas de bajos ingresos, mujeres casadas que cambiaron su apellido y adultos mayores.
“Tristemente, pero no sorprende, la nueva ley de Florida que requiere una prueba documentada de ciudadanía está basada en mentiras xenofóbicas y desinformación”, declaró Caren Short, directora legal y de investigación de la Liga de Mujeres Votantes de Estados Unidos.
La ley obliga a presentar una identificación con foto válida —como pasaporte, acta de nacimiento, certificado de naturalización, licencia de conducir con el requisito de ‘REAL ID’ o una credencial militar— y excluye otros tipos de identificaciones, como las estudiantiles o de programas de asistencia pública.
Según la organización Voto Latino, alrededor de 146 millones de estadounidenses no poseen pasaporte válido y unos 21 millones carecen de acceso inmediato a sus certificados de nacimiento o papeles de naturalización, especialmente en zonas rurales o de bajos recursos.
La norma surge mientras Trump presiona al Senado para aprobar su proyecto federal ‘Save America Act’, que también incrementa los requisitos para votar y exige comprobación de ciudadanía. El mandatario, quien sostiene que fue víctima de un fraude electoral en 2020, busca modificar las reglas antes de las elecciones de medio término previstas para noviembre. No obstante, la ley estatal de Florida entraría en vigor en 2027.
“Si esta ley permanece, miles de ciudadanos de Estados Unidos quedarán fuera de las listas de votantes de Florida, lo que les impediría participar en la próxima elección presidencial si no pueden pagar por documentos específicos”, advirtió Amy Keith, directora ejecutiva de Common Cause Florida.




