La crisis sanitaria en Venezuela se torna inminente tras los devastadores terremotos que sacudieron el país, dejando un saldo trágico de al menos 2,295 muertos y más de 11,000 heridos. Los médicos, liderados por Eugenio Cova, jefe de traumatología del Hospital del Oeste, han expresado su preocupación por las secuelas de este desastre natural, que podrían desencadenar una crisis médica aún más grave. Las lesiones sin tratar, enfermedades infecciosas y un sistema de salud que ya está colapsando son las principales amenazas identificadas.


De acuerdo con informes recientes, muchos sobrevivientes se encuentran en refugios abarrotados y carecen de acceso a agua potable. Esta situación, sumada al calor extremo en la región, ha elevado el riesgo de enfermedades transmitidas por vectores. Cova señaló: "El problema que prevemos que se avecina son las infecciones que podrían transmitir los pacientes que llevan más tiempo expuestos a la catástrofe". Además, la falta de suministros médicos es alarmante; se estima que más del 30% de los suministros de urgencias y más del 70% de los necesarios para quirófanos están ausentes.

Los daños causados por los terremotos han afectado a 38 hospitales en todo el país, que están prácticamente inoperativos o solo realizan tareas básicas. El Colegio de Médicos de Venezuela y Médicos Unidos han alertado sobre el colapso inminente del sistema sanitario. Jaime Lorenzo, de Médicos Unidos de Venezuela, remarcó que "ya hemos pasado por un periodo de traumatismos complejos, que seguirán produciéndose, pero ahora la situación se complica con las infecciones".


Mientras tanto, los trabajadores humanitarios han advertido que el sistema de salud, ya frágil antes del desastre, está al borde del colapso. Con más de 7.7 millones de venezolanos que han abandonado el país desde 2013, la escasez de personal médico se ha vuelto crítica. Actualmente, solo queda aproximadamente la mitad de los 84,000 médicos que Venezuela necesita según los estándares de la Organización Mundial de la Salud.

El gobierno de Nicolás Maduro ha recibido críticas por su ineficaz gestión en la crisis. Delcy Rodríguez, vicepresidenta de la nación, ha sido señalada por incumplir sus obligaciones y aprovecharse de las labores de rescate y ayuda humanitaria. La gestión de residuos y escombros tras el terremoto es otro gran reto, poniendo en riesgo la salud pública. Cova enfatizó que "la gestión de los escombros, cuando se ve la magnitud de la devastación, resulta muy preocupante".


Sin duda, la comunidad médica y los organismos internacionales deben actuar de inmediato para evitar que esta crisis sanitaria se convierta en una catástrofe aún mayor en Venezuela.
Fuentes: lapatilla.com, abc7.com, sinaloahoy.com.mx
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