El gobierno alemán sospecha que Rusia podría estar detrás de una serie de ataques de phishing contra la aplicación Signal, dirigidos a altos funcionarios, militares y periodistas, según informó un portavoz gubernamental.
Los fiscales federales realizan desde mediados de febrero de 2026 una investigación preliminar sobre presuntos ciberataques a cuentas de Signal. La pesquisa incluye una posible sospecha de espionaje, aunque aún no se ha atribuido oficialmente la autoría a Rusia.
De acuerdo con la revista alemana Der Spiegel, alrededor de 300 cuentas de Signal vinculadas a figuras políticas fueron comprometidas. El ataque consistió en mensajes falsos de un supuesto chatbot de seguridad que advertía sobre actividad sospechosa y solicitaba a los usuarios introducir un PIN o escanear un código QR. Al hacerlo, las cuentas quedaban enlazadas a dispositivos controlados por los hackers, quienes podían acceder a conversaciones, contactos y datos personales.
En febrero, los servicios de inteligencia alemanes BfV y la autoridad federal de ciberseguridad BSI alertaron sobre una campaña similar, señalando que probablemente era obra de un actor estatal. Las autoridades contactaron directamente a varios políticos para advertirles sobre la amenaza.
En marzo, agencias de inteligencia y seguridad de los Países Bajos también reportaron que grupos de hackers rusos estaban implementando una operación global para penetrar en cuentas de Signal y WhatsApp pertenecientes a dignatarios, personal militar y funcionarios, con periodistas entre los posibles objetivos.
La embajada rusa en Berlín no respondió a comentarios solicitados por Associated Press, mientras Moscú ha negado reiteradamente estar involucrado en espionaje contra otros países.
Este lunes, el embajador alemán en Rusia, Alexander Graf Lambsdorff, fue convocado por el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso para tratar supuestos contactos entre políticos alemanes y organizaciones terroristas, aunque no se ha establecido relación alguna entre esa citación y los ciberataques reportados. “Por supuesto, acataré la citación. Considero poco probable que la parte rusa pueda fundamentar sus acusaciones”, dijo Lambsdorff. Las tensiones diplomáticas entre ambos países se mantienen altas desde hace años.
La historia fue traducida al español desde el inglés mediante una herramienta de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




