WASHINGTON — La demócrata Adelita Grijalva prestará juramento este miércoles como nueva miembro de la Cámara de Representantes, casi siete semanas después de ganar una elección especial en Arizona para ocupar el escaño que perteneció a su difunto padre, Raúl Grijalva.
Se espera que la ceremonia sea una de las primeras acciones del presidente de la Cámara, el republicano Mike Johnson, quien había pospuesto el juramento hasta el regreso oficial de los legisladores tras el cierre del gobierno. El acto está previsto para las 4:00 p.m. (hora del Este), justo antes de que comiencen las votaciones.
Para Grijalva, la ocasión marca el fin de un retraso que, según ella y otros demócratas, buscaba impedir su participación en una petición que podría forzar una votación para divulgar los archivos relacionados con Jeffrey Epstein. “Llevamos tanto tiempo esperando esto que todavía es surrealista”, dijo en entrevista con The Associated Press, calificando el momento de “emocional” y “una montaña rusa”.
Su llegada coincide con un ajetreado retorno de cientos de miembros al Capitolio, luego del prolongado receso legislativo. Grijalva comenzará su mandato votando sobre la ley del Senado para reabrir el gobierno, aunque se prevé que los demócratas se opongan por no incluir la extensión de ciertos créditos fiscales de salud.
Una vez jure, su firma se convertirá en la número 218 necesaria para activar la petición de descargo de la Ley de Transparencia de los Expedientes Epstein. La medida obligaría al Departamento de Justicia a divulgar toda la documentación y comunicaciones no clasificadas relacionadas con las operaciones de tráfico sexual de Epstein.
El proyecto es copatrocinado por los representantes Thomas Massie, republicano de Kentucky, y Ro Khanna, demócrata de California, y cuenta con respaldo de todos los demócratas y tres republicanos: Lauren Boebert, Marjorie Taylor Greene y Nancy Mace. Sin embargo, las reglas de la Cámara podrían retrasar una votación inmediata; el representante Jim McGovern, de Massachusetts, estima que ocurriría a inicios de diciembre.
Adelita Grijalva será también la primera congresista latina de Arizona. Su padre, Raúl Grijalva, fallecido en marzo tras más de dos décadas en el Congreso, fue reconocido por su defensa de causas progresistas y su atención a temas relacionados con Puerto Rico.
Antes de llegar a Washington, Adelita Grijalva fue miembro de la junta del Distrito Escolar Unificado de Tucson y más tarde de la Junta de Supervisores del Condado de Pima, donde se convirtió en la segunda mujer en presidirla. En la elección especial del 23 de septiembre, triunfó ampliamente en un distrito de mayoría hispana. “Prefiero tener a mi padre que tener una oficina”, confesó entre lágrimas.
Grijalva aseguró que mantendrá como ejes de su trabajo la justicia ambiental, la soberanía tribal y la educación pública, áreas que también definieron la labor de su padre. “Sé que el listón está muy alto, y la expectativa de lo que vamos a ser capaces de hacer una vez que prestemos juramento es alta”, afirmó.
La ceremonia, cargada de simbolismo familiar y político, marca un nuevo capítulo en la representación de Arizona en el Congreso y podría resultar decisiva para abrir una de las investigaciones más seguidas por la opinión pública en Estados Unidos.




