Las autoridades de San Francisco acusaron formalmente a Daniel Moreno-Gama, de 20 años, por intentar matar a Sam Altman, director general de OpenAI, y a un guardia de seguridad tras lanzar una bomba molotov a la residencia del ejecutivo. El incidente ocurrió alrededor de las 4:00 de la madrugada del viernes, cuando Moreno-Gama supuestamente prendió fuego a una reja de la casa y huyó a pie. Menos de una hora después, de acuerdo con la policía, fue a la sede de OpenAI y amenazó con incendiar el edificio.
La fiscal de distrito de San Francisco, Brooke Jenkins, confirmó la acusación. Según documentos judiciales, el joven se oponía a la inteligencia artificial y había escrito sobre los riesgos que, presuntamente, representa para la humanidad y “nuestra inminente extinción”.
“Esto no fue espontáneo. Fue un acto planificado, dirigido y extremadamente grave”, expresó Matt Cobo, agente especial interino del FBI en San Francisco. Agentes federales allanaron la casa del acusado en Spring, Texas, donde estuvieron varias horas antes de retirarse. Posteriormente, fiscales federales lo acusaron además de posesión de un arma de fuego no registrada y de causar daños mediante explosivos.
Aunque la denuncia federal no menciona directamente a Altman ni a OpenAI, ambos confirmaron ser los objetivos del ataque. No se reportaron heridos. En el arresto, la policía halló artefactos incendiarios, un bidón de queroseno, un encendedor y un documento en el que el detenido exponía ideas contrarias a la IA y dirigía amenazas a ejecutivos del sector, incluyendo a Altman.
Videos de vigilancia muestran a una persona con sudadera oscura acercándose a la casa de Altman y lanzando el artefacto, que provocó un pequeño incendio. Otro video del edificio de OpenAI lo muestra golpeando puertas de vidrio con una silla. Según la denuncia, al ser confrontado por guardias de seguridad, Moreno-Gama dijo que había ido “para incendiar el lugar y matar a quienes estuvieran dentro”.
Moreno-Gama fue arrestado por la policía de San Francisco y permanecía detenido en la cárcel del condado por diversos cargos estatales, incluyendo la posesión o fabricación de materiales inflamables e incendio intencional.
Horas después del ataque, Altman publicó en su blog una foto de su esposo y su hijo pequeño. “Normalmente tratamos de ser reservados, pero comparto esta imagen con la esperanza de disuadir a la próxima persona de lanzar una bomba molotov a nuestra casa, sin importar lo que piense de mí”, escribió. Añadió que “el miedo y la ansiedad sobre la IA están justificados”, pero pidió “reducir la escalada de la retórica y las tácticas”.




